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Sobrevive más de 50 horas atrapado en el fondo de pozo
Al cierre de la nota las labores de rescate seguían Bomberos dice no recordar experiencias similares
SAN MIGUEL. Dagoberto Moya ha pasado los últimos dos días entre la esperanza de vivir y la agonía de la muerte. El domingo por la tarde quedó atrapado en un pozo que perforaba en la colonia Milagro de La Paz y aún no ha sido rescatado.
Durante más de 50 horas ha estado atrapado entre lodo y rocas dentro del pozo que luego de más de 24 horas y por lo frágil del terreno, se convirtió en una cárcava de nueve metros de profundidad y seis de diámetro.
El hombre, que inicialmente se dijo era nicaragüense, pero que en realidad es originario de Santa Ana, pasó de la esperanza a la desesperación en no menos de siete ocasiones en 50 horas.
Eso, porque rescatistas de bomberos y Cruz Roja, sus compañeros inseparables entre lunes y martes, lo alentaban cada vez que casi lo liberaban de las piedras.
Sin embargo, el desaliento le invadía en cuestión de segundos, cuando nuevos derrumbes lo cubrían de nuevo de rocas y lodo.
El sitio donde se registra el rescate es el segundo pasaje de la calle Los Laureles de la colonia Milagro de La Paz, en San Miguel, en donde Moya laboraba en la perforación.
"Él está consciente, sigue ayudando a los rescatistas y se encuentra un poco débil, pero estable", dijo Amílcar Martínez, jefe del Cuerpo de Bomberos en San Miguel.
Martínez confirmó que las acciones de rescate se mantuvieron en la noche de lunes y ayer a lo largo del día.
Agregó que a la 1:30 de la madrugada de ayer y tras varias horas de intenso trabajo de extracción de piedras, Moya casi estaba liberado por completo, pero un derrumbe lo volvió a aprisionar.
Las labores se extendieron por el resto del día, sin embargo, a medida avanzó el tiempo la situación se complicó.
Los bomberos informaron que el problema se agudizó debido a que el pozo se convirtió en una cárcava, que incluso minó parte de la vivienda en que se realizan las acciones de rescate.
"Ya el pozo no existe, ahora hay una cárcava en la que él está atrapado y que hace inestable el terreno para trabajar con libertad", detalló Martínez.
Ayer por la tarde, la noticia sobre el hombre que ha soportado más de 48 horas atrapado en el pozo ya cobraba fuerza, tanto que por momentos parecía que los encargados de rescatarlo ya tenían diferencias para ver quiénes se llevaría la gloria al sacarlo con vida.
Pese a la emergencia y a la amenaza de lluvia, las autoridades de Protección Civil, que acudieron al lugar cuando bomberos y el personal de Cruz Roja cumplían casi 48 horas de labores, discutieron más de una hora la mejor forma de evacuar a Moya.
Al final, escucharon las indicaciones de dos personas que se han dedicado a la perforación de pozos artesanales durante más de 30 años.
Al cierre de esta nota, cerca de las 7:30 de la noche, los esfuerzos continuaban.

