Hurtan barreras metálicas de carretera y en paso a desnivel

Los riesgos de accidentes al conducir aumentan debido a la falta de esos dispositivos viales

Un bus chocó contra un pick up que trató de esquivar una zanja sobre el paso a desnivel del redondel Árbol de la Paz. El canal quedó al descubierto tras el hurto de una estructura metálica (junta). Foto EDH / leonardo González

Ayer el tráfico vehicular en el paso a desnivel sobre el redondel del Árbol de la Paz se vio afectado debido a un accidente de tránsito.

Un bus de la ruta 44 colisionó con un pick up particular. El copiloto de este último resultó con lesiones en un brazo y fue trasladado a un centro asistencial.

La falta de una junta (estructura metálica para unir las piezas de la superficie de rodamiento) y la velocidad con que era conducido el autobús causaron el percance.

El conductor del particular 423-170 trató de esquivar la zanja descubierta por la falta de la junta. El bus chocó con éste y lo arrastró un par de metros.

Ladrones

En ambos extremos del carril sur, desconocidos sustrajeron una placa de las varias que forman las juntas.

"En una ocasión estuve a punto de chocar cuando el vehículo que iba adelante se detuvo", dijo Álvaro Leal, conductor de una empresa privada.

El Fondo de Conservación Vial (Fovial) denunció el hurto, por quinta vez, de estas placas metálicas, las cuales tienen un costo elevado.

Asimismo el hurto de tres mil metros de barreras metálicas de seguridad ("flex beam") colocadas a la orilla de la carretera a Comalapa, que sirven para evitar los vuelcos en los precipicios.

Entre los kilómetros 18 y 19, del carril que conduce de Comapala a la ciudad capital, han retirado varios segmentos de barrera metálica.

Uno de ellos servía de protección para evitar la caída a un barranco de unos 10 metros de profundidad.

Dado que las placas y barreras metálicas aún no han sido reemplazadas, el riesgo para los conductores continúa latente.

Fovial también denunció el hurto de elementos de señalización vertical colocados a lo largo de carreteras en la entrada de ciudades y centros turísticos.

Estas sirven de alerta en cruces de vías, curvas peligrosas o proyectos en ejecución. "A la fecha han sido sustraídas 500 de estas señales", reza un comunicado de la institución.

Para el director ejecutivo del Fovial, Eliud Ayala, la ausencia de estas señales "puede hacer que el conductor pierda el sentido de orientación", y peor aún, ocasionar accidentes viales.

Además unas 300 tapaderas de pozos de aguas lluvias y aguas negras y conos de seguridad vial en la zona de ejecución de proyectos han sido objeto de este delito por sujetos inescrupulosos.

La sustracción de las mismas se ha dado en el Bulevar del Ejército, en la carretera Troncal del Norte y calle a Huizúcar.

Los responsables de este tipo de delitos las utilizan para obtener un fin económico, a través de su venta en las chatarreras.

De acuerdo con el director del Fovial, la inversión que ha hecho la institución, solo en señalización, asciende a cuatro millones de dólares.

Parte de ese monto ha sido utilizado para reponer tanto las placas metálicas de las juntas como barreras de protección y las señales que han sido hurtadas.

"Solo en la Carretera Panamericana se gastaron en reposición (de barreras metálicas) 400 mil dólares", aseguró el ejecutivo.

Ayala explicó que se encuentran trabajando para reponer las que aún no han sido reemplazadas.

En las carreteras, las barreras metálicas sirven para, en caso de accidente de tránsito, minimizar el riesgo de muerte, indicó.

"También se han hurtado las columnas que sirven de apoyo a las barreras. En caso de accidente un vehículo no se podrá detener y corre el riesgo de caer a u n barranco," insistió.

El Fovial ya está tomando las medidas para evitar este tipo de hechos. Ayala explicó que trabajan en una nueva forma de empotrar las estructuras, existentes y las de reposición, para evitar su hurto. "Haremos un empotramiento especial para evitar que se las lleven", indicó.

Solo una placa de metal que sirve para unir las juntas pesa 200 libras el metro lineal.

Ayala no quiso detallar el monto de cada una de estas estructuras porque alienta a que los delincuentes se las lleven. Se limitó a decir que su hurto le cuesta caro a la institución.

Ayala pidió a la ciudadanía denunciar estos hechos.