Previsión Banco Mundial indica El Salvador crecerá 2.3 % del PIB en el año 2014

Pese a que será un mayor crecimiento que el de 2013, el organismo prevé que el país crecerá menos en la primera mitad del próximo quinquenio que el resto de C.A.

El consumo, en general, ha estado deprimido los últimos años y aún no se ve un motor de recuperación. FOTO EDH / MARVIN RECINOS

El Banco Mundial (BM) publicó recientemente sus Proyecciones Económicas Globales 2014, en donde señala que el crecimiento del Producto interno Bruto (PIB) de El Salvador en 2014 se estima que crecerá alrededor del 2.3 %.

Se calcula que para 2013 el país cerró con un crecimiento del 1.9 %.

Para el 2015, el organismo multilateral pronostica que el crecimiento del PIB será del 2.6 % y, con suerte, si a la economía le va bien habría un 2.9 % en el 2016.

Empero, incluso con esas proyecciones más optimistas para los próximos años, el Banco Mundial refleja en sus estadísticas que El Salvador seguirá siendo el país de Mesoamérica que menor dinamismo productivo tendrá, al menos en la mitad del siguiente lustro.

Las previsiones del BM están en línea con las cifras oficiales proporcionadas por el Banco Central de Reserva (BCR), a mediados de diciembre pasado, cuando la Gerencia de Estudios y Estadísticas Económicas del BCR, señaló que para 2014 se estimaba crecer a razón del 2.1 %, condicionado esto principalmente a la implementación del Fomilenio II, las Alianzas Público-Privadas y los primeros resultados del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.

A.L. crecerá 2.9 %

El Banco Mundial destaca en su informe que la tasa de crecimiento regional en este año rondará el 2.9 %. En 2015 se pronostica el 3.2 % y para 2016, este llegará al 3.7 %.

La publicación del organismo financiero destaca que Panamá será el país del continente que experimentará la mayor tasa de crecimiento, pues alcanzará el 7.3 %.

Este ímpetu productivo será posible gracias a los trabajos de ampliación del canal panameño, y al plan de inversiones en el transporte público, vinculado a la construcción del metro, que costará $1,800 millones y será inaugurado en marzo próximo.

Venezuela aparece al extremo opuesto, con un crecimiento para 2014 de apenas 0.5 % en medio de una agudización de la escasez de artículos de la canasta básica y de una alta inflación.

Junto con el proyectado repunte del comercio mundial, las exportaciones de la región latinoamericana aumentarán de 4 % en 2014 a 54 % en 2016.

Este mayor crecimiento de las exportaciones promoverá el aumento del PIB y mejorará los saldos en cuenta corriente.

Por otra parte, la caída constante en los precios de los productos básicos ("commodities") reducirá los ingresos por concepto de exportaciones y posiblemente debilitará las balanzas comerciales.

Con el inicio de la reducción de las compras mensuales de bonos, por parte de la Reserva Federal de EE. UU. en enero de 2014, es probable que se restrinjan las condiciones del financiamiento global cuando los inversionistas exijan mayores tasas de interés para la deuda de los países en desarrollo.

Es previsible que esto reduzca la velocidad de los flujos de deuda hacia la región. En general, se proyecta que los flujos totales de capital neto disminuirán en 3.7 % en 2014. Es posible que la debilidad en los flujos de capital modere la demanda interna y, por lo tanto, reduzca el crecimiento global del PIB.

Los riesgos principales que enfrentará la región, de acuerdo con el informe serán una disminución brusca, prolongada y profunda de los precios de los productos básicos y un alza descontrolada de las tasas de interés mundial.

El Banco Mundial dijo que el flujo de capitales a la región descenderá 3.7 % en 2014, además del declive del 5 % registrado en 2013.

Leve repunte mundial

El Banco Mundial reveló en sus previsiones de crecimiento para la economía global un 3.2 % para 2014, estimulada principalmente por la recuperación en las economías desarrolladas y la expansión creciente de China.

Por su parte, las economías en desarrollo crecerán un 5.3 % este año, tras cerrar con un 4.8 % en 2013, aunque el BM advirtió que los países emergentes son muy "sensibles" al alza de tasas de interés global debido al inicio de la retirada del estímulo monetario en EE. UU., comenzado en diciembre pasado, y la potencial volatilidad en los flujos de capital a medida que la Reserva Federal de Estados Unidos comienza a retirar su estímulo monetario masivo.

Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial, aseveró "el desempeño de las economías avanzadas está cobrando impulso, lo cual a su vez debiera apoyar un crecimiento mayor en las naciones en desarrollo en los meses venideros. No obstante, para acelerar la reducción de la pobreza, estas últimas deberán adoptar reformas estructurales que promuevan la creación de empleos, fortalezcan los sistemas financieros y refuercen las medidas de protección social".

El informe destaca que si bien los riesgos extremos que han inquietado a la economía global durante los últimos cinco años se han atenuado, los desafíos subyacentes persisten.

Así mientras los países en desarrollo respondieron a la crisis financiera mundial desplegando estímulos fiscales y monetarios, las posibilidades de aplicar tales medidas han disminuido habida cuenta que la mayoría de los países registran cifras rojas tanto en su presupuesto público como en el saldo en cuenta corriente.

Las autoridades deben reflexionar cómo responder a una contracción importante de las condiciones financieras mundiales.

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.