Costa Rica debate usar el dólar como moneda oficial

Una propuesta de dolarización ha encendido el debate por la política monetaria del país

Así como El Salvador lo hizo hace más de una década, Costa Rica debate en estos momentos si es conveniente adoptar el dólar como su moneda oficial, que ya usa de hecho desde hace muchos años o si, por el contrario, es necesario reforzar la circulación del colón.

Con más del 50 % del total de la cartera de créditos dolarizada, un constante flujo de capital extranjero que llega a través de las inversiones y el turismo y el uso común que los costarricenses hacen de esta moneda, los economistas se preguntan si este es el momento oportuno para que este país se decida de una vez a adoptar el billete estadounidense.

Los préstamos, los depósitos, el precio de las viviendas, los televisores y todos los electrodomésticos se compran o venden en dólares. La mayoría de restaurantes, especialmente los ubicados en zonas turísticas, también comercian con esta moneda debido a la afluencia de turistas de todo el mundo. Solo las pequeñas tiendas y negocios populares no los aceptan.

A mayo de 2013, los bancos privados otorgaron el 78 % de sus créditos en dólares mientras que los bancos públicos el 32 %.

El debate ha tomado fuerza desde abril pasado, cuando el economista y presidente del Instituto de Desarrollo Empresarial y Acción Social (Ideas) de Costa Rica, Luis Loría, presentó una propuesta ante la Asamblea Legislativa para que apruebe una ley de "Responsabilidad monetaria, integración y dolarización".

A juicio de este economista, la política monetaria de Costa Rica está a discreción de una junta directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) que tiene el poder de crear dinero cuando quiera.

"La junta directiva cuenta con el poder para tomar a su antojo y sin rendir cuentas a nadie decisiones que modifican la rentabilidad de las actividades económicas.

Estas decisiones provocan cambios en las tasas de interés, suben la inflación y al final de todo, afectan el bolsillo de los ciudadanos.

Pero a pesar de que en Costa Rica todos usan los dólares, incluso el Gobierno, la propuesta ha generado todo tipo de opiniones a favor y en contra.

Voces a favor

Para el principal impulsor de esta medida, Costa Rica está en el mejor momento para cambiar su política monetaria. Con más de $7,958 millones de dólares de reservas en posesión del Banco Central de Reserva, el proceso de cambio de moneda podría durar entre 30 y 60 días pues no habría necesidad de pedirle ni un centavo a Estados Unidos y por tanto, el país tampoco se endeudaría.

El cambio oficial sería de un dólar por 500 colones, si se aplicara la propuesta del economista. El proceso no sería traumático ni para los bancos, que ya tienen la mayoría de sus depósitos en dólares y otorgan sus préstamos con esta moneda, ni para los ciudadanos, que compran todo a precio de dólar.

La medida incidiría drásticamente en la tasa de interés de los préstamos, que por ahora rondan entre el 15 y el 20% y que, con la dolarización, podrían bajar hasta la mitad.

Los costos de transacción bajarían y la tasa de inflación se estancaría y eso incidiría en la reducción del riesgo país, frente a otros inversionistas internacionales que prefieren comerciar con monedas fuertes.

Otros en desacuerdo

Pero hay economistas que creen que la idea debe ser reformulada a la inversa. El principal opositor es el presidente del BCCR, Rodrigo Bolaños, quien contrario a aceptar la moneda en circulación que todos usan, propone una desdolarización, a través de una mayor regulación bancaria.

El funcionario ha propuesto a los bancos de ese país que se "colonicen" todas las transacciones porque a su juicio, las finanzas públicas y las de los ciudadanos corren peligro.

"Hay que colonizar la economía porque es menos riesgoso. Creo que habrá en el futuro más competencia en mercado de colones porque los bancos privados deberán prestar más en colones", dijo al periódico La Nación.

Para Bolaños, antes que dolarizar, es necesario frenar este uso de billetes pues considera que seguir amarrado a esta moneda pone en peligro los créditos hipotecarios, que fluctúan con las tasas de interés estadounidenses y son más propensos a problemas futuros ante una posible crisis financiera.

El economista Luis Mesalles explicó durante el foro denominado "Banda cambiaria, flotación o dolarización: ¿Qué le conviene a los costarricenses?", que la situación fiscal condicione el tipo de régimen cambiario que se desee y, en este momento, Costa Rica, adolece de problemas en esa materia, con un déficit fiscal.

Miguel Gutiérrez, un economista invitado al foro a inicios de mayo opinó: "Yo pienso que no es el momento (de cambiar el régimen), por tres razones: el nivel de incertidumbre mundial, la gigantesca dificultad interna en el país para adaptar las instituciones y que no tenemos adónde migrar", argumentó .

Eduardo Lizano, expresidente del BCCR dijo a el periódico El Financiero que el grado de dolarización que tiene Costa Rica es significativo, por lo que echar para atrás esta práctica tomaría mucho tiempo.

Una opinión más equilibrada la dio el gerente de la Bolsa Nacional de Valores, José Rafael Brenes, quien reconoció que "hace décadas decidimos abrir nuestra cuenta de capital. Se puede bajar nivel de las carteras que podría ser excesivo, pero definitivamente tenemos que vivir con el dólar".

Otros hablan de llegar a una "flotación". El ex presidente del Banco Central de Costa Rica, Jorge Guardia, dijo a los medios costarricenses que ahora es el momento para ir a una flotación, donde el tipo de cambio podría variar bajo ciertas reglas; pero lo cierto es que la discusión apenas inicia.