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Reorientación de fondos,'el salvataje' del Ejecutivo

Analistas coinciden en que reorientaciones impedirán alcanzar metas acordadas con el FMI

Guadalupe Hernández Alexander Torres negocios@eldiariodehoy.com Lunes, 27 de Mayo de 2013

La frase "reorientación de fondos" ha tomado auge en la jerga legislativa y el significado va acorde a quien lo interpreta. Para la administración de Mauricio Funes es un "salvataje" y para la oposición en la Asamblea Legislativa es un trago amargo al que optaron al avalar $800 millones, destinados originalmente al pago de eurobonos al final del año anterior.

Para el mandatario, la "reorientación de fondos" se ha traducido en la tabla de salvación para afrontar el desbalance de caja, deudas y pagos de subsidios; para los diputados la reasignación de fondos implica "negociaciones y acusaciones" y, para el partido ARENA, la reorientación de fondos ha significado desgaste y hasta pérdida de diputados.

La reorientación de $473.5 millones, en tres sesiones plenarias, no habría sido posible sin la mina que representan los $800 millones emitidos en eurobonos, que al final se transformaron en una "piñata" de dólares que han permitido al Gobierno salir a flote para continuar regalando dinero por la vía de subsidios, y hasta para pagar salarios a militares, porque dichos fondos no fueron presupuestados.

"Tenemos necesidades extrapresupuestarias para hacer funcionar el gobierno y para llevarle satisfacción a la población", dijo Funes previo a concretarse la más reciente reorientación por parte de los diputados. Lo que no mencionó es que de los $73.5 millones reorientados hace una semana, $31 millones eran para Casa Presidencial, que hasta hoy no ha detallado en qué gastará esas millonarias entradas de dinero.

En el cuarto trimestre 2012, la Asamblea Legislativa aprobó la emisión de títulos valores por $800 millones para el pago de eurobonos, una deuda que fue contraída en 2001, pero con vencimiento para 2023.

Los tenedores de esos bonos tenían la opción de cobrarlos en enero de este año, pero no lo hicieron porque ganaban más intereses teniéndolos que vendiéndolos.

Por esa razón, el Ejecutivo pidió utilizar $400 millones para el pago de Letras del Tesoro (Letes) y reorientar los restantes $400 millones para enfrentar otras obligaciones.

Con ese fondo, inicialmente el Gobierno quería tener $26 millones para el pago del subsidio de gas licuado de petróleo, $19 millones para el pago del subsidio a los buseros y $315 millones para el pago de Letras del Tesoro. Al final, el Ejecutivo consiguió los votos y los fondos que se propuso.

Así en pocos meses, los famosos $800 millones en eurobonos fueron utilizados para cualquier fin y solo una parte para pagar las Letes.

Según el analista económico Claudio de Rosa, de los primeros $400 millones autorizados, solamente $147 millones fueron destinados para pagar Letes.

La última reorientación por 73.5 millones fue aprobada por 56 votos el 23 de mayo pasado, a solicitud del Ejecutivo. A esa fecha, de los eurobonos sólo quedaban $315 millones, los cuales originalmente se habían destinado para el pago de Letras del Tesoro. Esta reorientación incluyó $31 millones para Casa Presidencial, $26 millones para el subsidio del gas, $10.5 millones para salarios de militares y $6 millones para el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

Crece la deuda

"Cuando pidieron la reorientación de fondos, Hacienda dijo cien veces que no iba a aumentar la deuda y esto es deuda. ¿Hubo sinceridad o engaño?", pregunta De Rosa.

En su opinión, definitivamente la deuda, que a marzo de 2013, sumaba $13,372.6 millones, se verá notablemente incrementada, incumpliéndose así el famoso Acuerdo de Sostenibilidad Fiscal con el FMI.

El acuerdo contempla la reducción del déficit fiscal a 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB). Pero, con ese ritmo de crecimiento de la deuda, y las bajas tasas de crecimiento económico que este año se estima no llegará ni al 1%, el déficit podría llegar a un 3.7% ó 4%. El doble de la meta.

Lo triste del caso es que en parte, la deuda es para financiar subsidios, comentó el analista, quien añade que con el "manejo irresponsable de la deuda, el gobierno tampoco podrá mejorar la calificación de riesgo país.

Ese acuerdo dice que "el Gobierno debe implementar una política efectiva de ahorro y austeridad que disminuya el gasto público, para que sea viable alcanzar la meta de déficit consensuada para el año. Esto tampoco ha llegado.

El economista Luis Membreño coincide con esa realidad. Así será difícil cumplir con las metas del acuerdo. "Es increíble lo que estamos viendo, porque hemos visto que de los otros $400 millones, que suponía iban a ser para pagar Letes, ya se le dieron al Tribunal Supremo Electoral, al subsidio del transporte, al del gas, a Casa Presidencial, a un sistema de vigilancia, al Ejército", comentó.

En su opinión, el problema será que en los próximos meses será muy poco o nada lo que se asigne para el pago de las Letes, sino para gasto corriente, incumpliendo de esa manera el acuerdo con el FMI.

Por lo anterior, Membreño estima que déficit fiscal cerrará el año con 5% del PIB, es decir, cerca de $1,200 millones y no con 2.7% (cerca de $650 millones).

El problema más serio de las finanzas públicas es que todo va para gasto corriente, sueldos, subsidios, viáticos, pago de elecciones. "Y el objetivo de un préstamo nunca debería ser para el pago de gasto corriente, sino para inversiones", insiste.

Deuda será desafío para el próximo Gobierno

El próximo gobierno tendrá un gran reto financiero, porque probablemente le dejarán deudas con proveedores, con los contribuyentes (IVA y devoluciones de la renta), y con el saldo de las Letes bastante elevadas, contrario a lo que se esperaba que sucediera con la millonaria emisión en la que participaron todos los partidos. Unanimidad legislativa como pocas veces.

Lo que está pasando con las reorientaciones de fondos a partir de esa millonada es como el truco de un niño, a quien le dan su mesada, "va y lo gasta en hot-dogs, guaro, en fiestas, y el lunes no tiene dinero", dice el exministro de Hacienda, Manuel Hinds.

La trampa está en que el Gobierno del FMLN presentó un presupuesto 2013, "según ellos, bien balanceado -dice Hinds-, pero no incluyeron todo lo básico, algo como el pago a los soldados que brindan seguridad". Y luego viene la otra parte del truco: hacer ver que si no pagamos a los soldados pasará algo grave al país en el tema seguridad.

A la luz de la liquidez y de las deudas, pero también de mayores ingresos ($4,500 millones), está claro es que este ha sido uno de los gobiernos que más ha despilfarrado y que para colmo hasta tuvo el beneplácito de ARENA, al "aprobarle al FMLN la emisión de los $800 millones dándole carta abierta para que haga lo que quiera con ellos", escribió Hinds, en este periódico (octubre 2012) y en la que tildó de "increíblemente incompetentes como negociadores" a la oposición.

En esa ocasión, el diputado de Arena, Donato Vaquerano dijo "nos sentimos satisfechos por lo logrado. La visión nuestra no sólo es aprobar préstamos sino construir acuerdos". A la postre, los acuerdos en torno a los proyectos de reorientación de fondos han sido fatales para ARENA y de festejo para el "bloque de los 56", concluyó el diputado de oposición.