Distribuidores de gas desconocen nuevo mecanismo de subsidio

Udigas y analistas advierten quiebra de tiendas y pérdida de empleos

Los distribuidores de gas propano y las tiendas desconocen los detalles de cómo funcionará el nuevo modelo de subsidio al gas propano, a pesar de ser uno de los sectores afectados de la cuarta reforma que desarrolla el Ministerio de Economía (Minec) en menos de dos años.

Mauricio Medrano, presidente de la Unión de Distribuidores de Gas (Udigas), afirmó que sobre el mecanismo saben únicamente lo que han leído en los periódicos y lo que el titular de la cartera de Economía les ha comentado en reuniones de cinco minutos: que será entregado por medio de una tarjeta y que cada tienda contará con un POS y un teléfono para hacer efectiva la venta del cilindro de gas.

"Yo como presidente de Udigas me he tratado de comunicar con ellos (Minec), pero han sido renuentes. Me recibieron unas cuantas veces, pero en citas bien cortas de tiempo, en las que pudimos hablar solo cinco minutos. Después ya no nos quisieron recibir", se quejó.

El representante del gremio de distribuidores de gas y analistas como Ricardo Esmahan y Luis Membreño ya han advertido el fracaso de que el Gobierno entregue el subsidio por medio de tarjetas para así obtener financiamiento.

Medrano explicó que "este es un plan inoperante para todo el mundo (...) y no ha habido ni una sola tienda que diga que se quiere meter en eso".

El riesgo, de acuerdo con el presidente de Udigas, es que la mayoría de pequeños negocios —que representan el 95 % del mercado de los distribuidores— deje de vender los cilindros de gas, porque los gastos comenzarán a sobrepasar las pobres ganancias que bajaron con la primera reforma de entrega de la ayuda.

El Gobierno recargará con $9.10 —o el monto que corresponda ese mes— la tarjeta de cada beneficiario. Este acudirá a la tienda y únicamente se le pagará en efectivo la diferencia al dueño, lo que reducirá la liquidez de las tiendas, explicó Medrano.

"Si la tienda vende 15 cilindros diarios acumulará una deuda de $955.50 por semana. Solo le ingresarán en la semana $279.30 en efectivo para hacer recarga. Un 23 % del costo de su venta. ¿Cómo harán las tiendas para financiarle al Gobierno el 77 % de la venta de gas?", cuestionó Esmahan en un columna de opinión publicada la segunda semana de abril.

Además de ver recortado su capital de trabajo, el microempresario tendrá que esperar a que el Gobierno tenga ingresos y abone el subsidio a una cuenta bancaria, tal y como ocurre con los exportadores, los buseros, los talleres de confección de uniformes y calzado, y con todos los proveedores.

Esmahan aseguró que, de ejecutar este nuevo cambio, las tiendas "terminarán retirándose del mercado y las compañías gaseras tendrán que asumir la distribución casa por casa, financiando al gobierno".

Sin embargo, Medrano dijo que el gremio —que ya se redujo con la primera focalización de 350 a 200— no tiene la capacidad de asumir también la venta al por menor del gas propano, sobre todo en aquellas zonas golpeadas por la violencia.

"Nosotros no podemos llevarle el producto a domicilio a toda la población. Si está en plena cocinada, usted no va a esperar a que se lo llevemos nosotros, lo quiere en el momento y sale mejor ir a la tienda de la colonia", explicó.

Por semanas se solicitó información al Minec sobre cómo avanza el proceso de licitación del nuevo mecanismo, pero por medio de un correo electrónico, la Unidad de Comunicaciones informó que cuando existiese un resultado se convocaría a este medio a una conferencia de prensa.

"El Ministerio de Economía está con una gran indiferencia, y en las entrevistas el ministro no explica nada, no aclara nada", criticó Medrano.

Por el momento la cartera continúa con la actualización de datos de los beneficiados. Al 27 de marzo, fecha para la que estaba estipulado el cierre del registro, más de 800,000 beneficiados habían actualizado sus datos vía telefónica o por correo electrónico; sin embargo, el Minec amplió el plazo hasta el 30 de abril.

Desempleo y escasez

Tras el primer cambio de entrega del subsidio, en 2011, se perdieron alrededor de 1,200 empleos, el gobierno no logró su objetivo de volver más eficiente el subsidio al gas propano ni tampoco logró reducir a $60 millones por año el pago por el nuevo subsidio que creó y se incrementó el precio de la leña y el carbón, aseguró Membreño en su blog.

Además el gobierno todavía debe parte del subsidio del año pasado y para ello está pidiendo cerca de $20 millones a la Asamblea Legislativa de los $360 millones que sobraron de la emisión de $800 millones en eurobonos de noviembre de 2012.

El presidente de la asociación de distribuidores de gas estima que esta vez podrían eliminarse otras 2,000 fuentes de trabajo directo si el Gobierno no escucha a los sectores afectados, y en el peor de los escenarios, añadió, podrían desaparecer los 200 distribuidores de gas que sobrevivieron al primer cambio.

Membreño considera que "la alternativa que se plantea puede ser peor que el sistema actual", que entrega dinero sin condición alguna, y que usualmente es usado para otros fines y no para la compra del gas.

El economista argumentó que "el problema de fondo sigue siendo que el gobierno no tiene el dinero para hacerle frente al subsidio y está buscando que las tienditas o las distribuidoras de gas le den el financiamiento".

Como consecuencia, indicó que además del desempleo, el mercado podría quedar desabastecido de gas propano, y aquellas tiendas que asuman el financiar al gobierno terminarán teniendo problemas de caja e irán a la quiebra.

"A la gente le va a tocar andar cargando su cilindro de gas, buscando a alguien que se lo quiera vender subsidiado", advirtió el presidente de Udigas.

Alternativas

Esmahan y Medrano sugieren que el Gobierno realice un plan piloto, en lugar de cometer un nuevo error que pueda afectar a los negocios y consumidores de gas de todo el país.

"Para no improvisar de nuevo se sugiere aplicar una prueba piloto en mayo próximo, con la participación de los actores de la cadena de distribución en una zona geográfica determinada", dijo el exministro de Economía.

El analista también reconoció la urgencia de focalizar y bajar el gasto de este subsidio, pero señaló que esta medida sin prudencia causaría un daño irreversible a toda la nación.

"No hagamos un experimento con todo el país. Ya lo hicieron hace dos años y no funcionó. Si quieren hacer lo mismo otra vez, ¿qué está sucediendo?", criticó el presidente de la gremial del gas.

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