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Leyes y fórmula de referencia limitan diésel de mejor calidad

Se tienen precios bajos, en comparación con otros países, pero el diésel tiene alto contenido de azufre

Karen Molina negocios@eldiariodehoy.com Domingo, 21 de Abril de 2013

Es de todos conocido que lo barato no siempre es lo mejor y el dicho también aplica al comprar combustible.

Aunque el Ministerio de Economía (Minec) asegura que El Salvador es el segundo país con los precios más bajos en la región, su calidad es cuestionable.

Un estudio, divulgado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en noviembre de 2012, indica que el diésel que se comercializa en el país contiene 5,000 partes por millón (ppm) de azufre (0.5 %) mientras que en Estados Unidos y Europa, la cantidad es apenas de 500 ppm (0.05 %) y la tendencia es a reducirlo más.

El año pasado el contenido de azufre fue de 2,569 ppm en 2012 y de 2,993 ppm según el Minec.

Este metal es el causante de que la mayoría de los autobuses emanen grandes cantidades de humo negro que afectan el medio ambiente y la salud de los salvadoreños.

Pero ¿por qué no se puede tener mejores combustibles? La respuesta está en la Ley Reguladora de Depósito y Transporte de Productos del Petróleo, así como en los reglamentos técnicos centroamericanos y por la fórmula de referencia, que establece precios máximos de venta al consumidor.

Mientras en Estados Unidos la ley prohíbe la venta y comercialización de diésel con más del 0.5 % de azufre, en El Salvador, la legislación regional permite que sea una cantidad máxima permitida, que todas las importadoras cumplen, aunque no están obligadas a hacerlo.

Hay excepciones. La ley en Costa Rica, por ejemplo, no permite la comercialización de diésel con más de 500 ppm. Su precio promedio es, sin embargo, de $4.87, mientras que en El Salvador, el precio promedio es de $3.86, según el Minec.

Los transportistas son los más interesados en que haya un equilibrio entre el precio y la calidad por ser este el principal recurso con el que echan a andar sus unidades.

De hecho, la Asociación de Empresarios de Autobuses (AEAS) presentó recientemente una pieza de correspondencia ante la Asamblea Legislativa para que modifiquen la ley de hidrocarburos y reduzca los límites máximos de azufre en el diésel.

Los transportistas quieren agilizar este tema, sobre todo porque en estos momentos se discute la inclusión de nuevas unidades del transporte público para mejorar la flota a nivel nacional.

Su presidente, Genaro Ramírez, dijo que los autobuses que pretenden comprar "se arruinarían más rápido si se sigue importando diésel con tanto nivel de azufre".

Además, un estudio elaborado por el Consorcio Acción Ingeniería-TTC-Escalón Morales, que ha servido de base para la implementación del nuevo Sistema de Transporte Integrado (Sitramss), también indica que el tipo de combustible a usar debe ser "lo más refinado posible de materias contaminante".

Según la Cepal, los depósitos de azufre dañan los inyectores y corroen anillos, pistones y cilindros hasta dejarlos inservibles según la cantidad de azufre acumulada.

También indica que la acumulación de azufre en los inyectores impone la necesidad de efectuar cambios frecuentes del aceite lubricante del motor para reducir el impacto del dióxido y el trióxido de azufre.

El presidente de la Asociación de Distribuidores de Productos del Petróleo (Adepetro), Salvador Durán, asegura que el azufre en el diésel no daña el motor.

"No le afecta a los vehículos, pero la mayoría de los países reduce la cantidad de azufre para cuidar el medio ambiente", dijo.

De este modo afirmó que sus agremiados venderán el combustible que las petroleras importen al país.

Fórmula de referencia

El otro punto que limita la importación de combustible de mayor calidad es la fórmula de referencia, que determina el precio máximo de venta al consumidor.

Carlos Reyes, gerente de Chevron (Texaco), dijo que al combustible más refinado tiene un mayor costo y este podría superar los precios de referencia establecidos por el Minec. Además, no sería rentable porque la gente seguiría prefiriendo pagar menos antes que tener un combustible de mayor calidad. "Aunque trajéramos un combustible de mayor calidad, nadie lo pagaría", indicó Reyes.

Sin embargo ya hay una marca de combustible que estaría importando diésel con menos contenido de azufre en el país, aunque las autoridades no lo han confirmado.

Por su parte el director de la Asociación Salvadoreña de la Industria Petrolera (Asapetrol), Salvador Rivas, aseguró que el punto no está en lo que se importa, sino en lo que se permite.

Si la ley estableciera un nuevo mínimo de cantidad de azufre en el combustible, las empresas petroleras estarían obligadas a traer otro tipo de diésel y obviamente, la fórmula de referencia también tendría que ajustarse a esos precios de importación.

Para tener productos de mayor calidad, el Gobierno tendría que ajustar la Ley de Hidrocarburos y la fórmula de referencia a nuevos tipos de combustible. Pero eso sí: a más calidad, más precio.

Al respecto, el estudio de la Cepal indica que la introducción de diésel de bajo contenido de azufre tendría una incidencia: el costo de 2.1 centavos de dólar por galón. "El impacto es muy inferior a los beneficios que se obtendría en la salud de los habitantes", detalla.

Rivas y Durán creen que los precios del diésel que tiene Costa Rica están influenciados por su mayor calidad, pero no creen que sea el principal motivo por el que los combustibles cuestan más.

El Minec respondió que la fórmula de referencia está en concordancia con los reglamentos técnicos centroamericanos, que son los que rigen las especificaciones de los combustibles a comercializar.

Refinerías

La calidad de los combustibles también pasa por la capacidad de procesamiento que tienen las refinerías de El Salvador.

La Cepal indica en su informe que las refinerías en el país, específicamente RASA (en Acajutla, Sonsonate) tienen limitaciones para mejorar la calidad del combustible.

"ALBA y RASA (Refinería Petrolera Acajutla) tienen limitaciones para cambiar la calidad del diésel de 5,000 a 500 ppm, lo que afectaría sus balances en las siguientes magnitudes: cerca de un 40 % de reducción de la oferta y una pérdida de valor del orden de 65 millones de dólares, según la Comisión Nacional de Energía", indica el informe.

Pero, para el organismo, reducir el contenido de azufre no sería problema en el país pues se sabe que más del 68 % de los combustibles que importa El Salvador provienen de Estados Unidos, un país que ya aplica otros estándares de comercialización de estos productos.

"Ya que el mayor porcentaje proviene de los Estados Unidos, la disminución del contenido de azufre en la proporción indicada no sería obstáculo, pues el principal país proveedor ya concluyó el proceso de sustitución.

En Estados Unidos el único combustible con 500 ppm de azufre permitido es el de calefacción (heating oil), el cual se sigue empleando en hogares y calderas de hoteles, hospitales, restaurantes y clubes deportivos.

Según la Cepal, hay otro 23.4 % del diésel que proviene de Venezuela y un 8 % procede de Colombia, Corea y Nicaragua.

El Minec tiene otros datos. Informó que en 2012 el 63.59 % se importó de Estados Unidos, otro 34.25 %, de Curacao (una isla cercana a Venezuela donde PDVSA tiene su refinería) y el 2.16 %, desde Colombia.

La Cepal expresa que reducir en 1,000 partículas el contenido de azufre podría aumentar la vida útil en más del 60 %.