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"Si sigue así mejor voy a cerrar mi negocio"

Milton Jaco nacional@eldiariodehoy.com Sábado, 26 de Enero de 2013

SANTA ANA. El elevado precio con que se mantiene el saco de harina de trigo en El Salvador ha obligado a muchos propietarios de panaderías a cerrar sus negocios o buscar otro tipo de alternativas para salir adelante con los costos de producción.

Las constantes alzas en el precio de dicho producto ha afectado con más fuerza a los microempresarios, quienes opinan que el negocio del pan ya no les es rentable.

Un panadero con más de 30 años de experiencia es Arnulfo Guevara, quien tiene 14 años de tener su propia panadería en la ciudad de Santa Ana.

Él opina que, por ahora, la salida más factible a la problemática es importar la harina de Honduras.

"No es que la harina hondureña sea más barata, lo que pasa es que nos rinde más porque es de mejor calidad. Antes, sí la comprábamos más barata, pero hace un año, las aduanas obligaron que el precio de la harina de Honduras se igualara al nacional", dijo Guevara.

El microempresario reveló que en los últimos años ha tenido que buscar otro tipo de alternativas para hacerle frente a esta situación.

Debido al alza de la materia prima, Guevara aseguró que ha tenido que subir el precio de su producto, recortar personal y hasta hacer más pequeño el producto.

"Hemos hecho de todo por tal de no cerrar. Ya recortamos a todos los muchachos que nos ayudaban y solo nos hemos quedado mi esposa y yo. El pan lamentablemente ha subido un poquito de precio pero gracias a Dios la gente nos ha sabido entender. Ya el producto no se puede hacer más pequeño de lo que está", afirmó Guevara.

La pareja de panaderos asegura que semanalmente realizan una inversión de aproximadamente $1,000. De lo que al final, no les queda casi nada de ganancia.

De seguir el alza en los precios de la harina, Guevara dijo que "se tendrá que cerrar porque ya la situación para todos los panaderos va a ser insostenible".

El comerciante manifiesta que descarta la posibilidad de participar en manifestaciones y marchas para reclamar la ayuda del Gobierno, porque opina que "es por gusto".

"La vez pasada se salió a las calles a marchar para pedirle al Gobierno que nos ayudara y no pasó nada. No espero que ahora lo hagan y si esto sigue así, mejor voy a cerrar mi negocio y voy a buscar otro trabajo", dijo.