En San Miguel hay panaderos a punto de quebrar por altos costos

Según panaderos de San Miguel, los costos de producción se han elevado en cien por ciento. Foto EDH/ Lucinda Quintanilla

Un sacrificio familiar constante y de altos costos, eso es lo que hacen los propietarios de la panadería Vilma, en San Miguel, para mantenerse en el mercado de la panificación, después de las constantes alzas en los precios de las harinas y otros insumos.

Roberto Boquín, propietario del negocio, explicó que "desde el año pasado las harinas subieron de precio, eso nos metió en grandes aprietos para poder seguir produciendo, y debimos absorber los costos y afrontar el problema para no permitirnos salir del mercado".

Agregó que los costos se han incrementado hasta en cien por ciento en la fabricación de algunos de sus productos, lo que ha generado pérdidas y por lo que se vieron obligados a tomar medidas para sufragar los altos costos.

"Antes, 50 libras de harina suave costaban 9.60 de dólar, mientras que ahora el costo de la misma harina es de 20 dólares", aseguró Boquín.

El costo semanal en la compra de la harina en la panadería Vilma se incrementó en 70 dólares, pues mientras antes de los incrementos, ellos gastaban 230 dólares a la semana, ahora gastan más de 300 cada semana.

Esta difícil situación ha llevado a tomar algunas medidas a los dueños de la referida panadería, pues han debido reducir el tamaño de cada producto para poder producir más panes con menos harina.

Además han dejado de elaborar algunos productos que implicaban hacer grandes cantidades de pan para poder sacar ganancia.

"Para poder mantener la calidad de nuestros productos debimos reducirlos, y dejar de hacer otros, pero los clientes lo resienten, pero no podemos hacer otra cosa", dijo preocupado el panadero.

Aseguró que de seguir así la situación, y si la harina sigue subiendo sus precios, no tendrán más remedio que incrementar los precios en sus productos para evitar cerrar sus negocios que por años han generado empleos.

"Hemos tratado de no despedir a nuestros empleados, tenemos once personas, pero nos hemos visto en aprietos y de seguir así sólo nos quedará subir los precios de los productos", aseguró Boquín.

Pero las harinas es sólo uno de los problemas que les aquejan a los panaderos, pues el costo de energía y el resto de insumos para elaborar los diversos tipos de pan y repostería también son variables, y por lo general los costos varían hacia el incremento.

Algunos panificadores dicen que el precio de la levadura, de colorantes y de mantecas también están por encima de lo normal, lo que incide en sus preocupaciones.