Termina drama por abismo fiscal, pero nada está resuelto

En marzo tendrán que revisar recortes al gasto y la deuda

Los estadounidenses que ganen más de 450,000 al año deberán pagar más impuestos, según el acuerdo. Foto EDH / Tras el acuerdo, el presidente Barack Obama retornó a Hawái para seguir con sus vacaciones de fin de año, que había suspendido por la crisis. Foto EDH / ap

WASHINGTON. El Congreso estadounidense evitó un desastre económico al aprobar la noche del martes un proyecto de ley que frenó la entrada automática de $600,000 millones en aumentos de impuestos generalizados y recortes de gastos conocidos como el "abismo fiscal".

Sin embargo, tal como lo advirtió ayer el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el proyecto es sólo una primera batalla en la lucha de la primera economía del mundo por contener el déficit fiscal, ya que algunas de las medidas que incluye son sólo transitorias.

El acuerdo bipartidista aumentará los ingresos del estado pero aplaza las decisiones más difíciles sobre la reducción del gasto público y la deuda.

Por primera vez en veinte años, el Congreso estadounidense autorizó finalmente con el apoyo de ambos partidos una subida de impuestos para los más ricos.

Al mismo tiempo, el Legislativo convirtió en permanentes, para la inmensa mayoría de los estadounidenses, las rebajas fiscales introducidas hace una década por el presidente republicano George W. Bush.

El resultado supone una victoria política indiscutible para el presidente Barack Obama, quien hizo de la protección de la clase media su banderín de enganche durante la pasada campaña electoral.

"Gracias a los votos de republicanos y demócratas en el Congreso" subrayó Obama, "voy a firmar una ley que sube los impuestos al dos por ciento de los estadounidenses más acaudalados y evita al propio tiempo subidas impositivas que habrían devuelto al país a la recesión".

Los legisladores habían luchado por encontrar una manera de evitar alzas de impuestos para todos los ciudadanos y recortes por unos 600,000 millones de dólares que hubieran entrado en vigor la medianoche del 1 de enero, un legado de anteriores acuerdos presupuestarios conocido como "abismo fiscal".

En sentido estricto, Estados Unidos cayó en el abismo en los primeros minutos del Año Nuevo, porque el Congreso no actuó a tiempo. Pero el proyecto de ley aprobado el martes tendrá carácter retroactivo.

Aunque muchos republicanos estaban inquietos con las subidas de impuestos y querían más recortes de gastos en el proyecto de ley, se habrían dado cuenta de que el "abismo fiscal" comenzaría a dañar la economía una vez que los mercados financieros y las oficinas del Gobierno federal reabrieran el miércoles. Las encuestas de opinión muestran que el público habría culpado a los republicanos si el acuerdo se hubiera desmoronado.

Pero después de largas discusiones, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, aprobó el proyecto legislativo destinado a cancelar los efectos del llamado "abismo fiscal" en el que el país permaneció al menos técnicamente, durante un día.

Los legisladores aprobaron sin cambios, por 257 votos a favor y 167 en contra, el proyecto remitido por el Senado, donde había recibido un día antes un respaldo abrumador.

Marzo es clave

Aplaza, sin embargo, por dos meses, los recortes automáticos previstos en el gasto del Gobierno federal, lo que presagia nuevos enfrentamientos en poco tiempo entre republicanos y demócratas.

Obama reconoció que el déficit del país "es demasiado alto" y se declaró "completamente abierto" a un compromiso para reducirlo, pero de forma "equilibrada".

El próximo reto será, sin duda, la búsqueda de un acuerdo sobre la reducción del gasto, especialmente del destinado a algunos programas sociales muy populares, como Medicare para los jubilados y Medicaid para los pobres, cuyos costes se van a disparar por el envejecimiento de la población.

A este respecto, advirtió de que la racionalización de esos gastos deberá ir en pareja con una reforma del código fiscal que elimine los abusos y las lagunas que permiten la evasión. También avisó de que no está dispuesto a entrar de nuevo en largas negociaciones con el Congreso sobre el endeudamiento.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió a EE.UU. un plan global al considerar insuficientes los acuerdos parciales alcanzados por los partidos Demócrata y Republicano para evitar el conocido como "abismo fiscal".

La demanda la hizo el director de Relaciones Externas del organismo, Gerry Rice. En un escueto comunicado de solo dos párrafos, Rice muestra la "satisfacción" del FMI por las medidas adoptadas por la Cámara de Representantes, que en la madrugada del 2 de enero aprobó un paquete que permitirá evitar las grandes subidas de impuestos y los recortes en las inversiones públicas programadas para 2013 al expirar las bonificaciones establecidas durante el mandato de George W. Bush.

El portavoz valora que, sin este acuerdo de última hora, la recuperación de la economía americana "habría descarrilado". Sin embargo, apunta que "aún queda mucho por hacer "para poner las finanzas públicas de Estados Unidos en una senda sostenible sin perjudicar la recuperación".

En concreto, el FMI reclama al Gobierno de Barack Obama un plan integral "que garantice mayores ingresos y contención del gasto". —Agencias

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