País importa más de $32.5 millones al año en juguetes

El comercio de estos productos en el país lo lideran Súper Selectos, almacenes Bomba y Juguetón. Los productores nacionales han sufrido el embate de la competencia extranjera

Los países de los que El Salvador más importa juguetes son China, Estados Unidos y Hong Kong, en ese orden. Les siguen Guatemala, México y Tailandia. fotos edh / césar avilésJuguetón, una de las principales tiendas especializadas del país, ofrece 20,000 artículos de entretenimiento. foto edh / LISSETTE LEMUS.

La Navidad es sinónimo de juguetes y los juguetes son un gran negocio en Navidad. Vender muñecas, carros, helicópteros y otra serie de artículos no solo alegra a los niños, sino también a las empresas que los comercializan. En estas fechas, las jugueterías incrementan hasta en un 70 % la venta de estos artículos de diversión, generando así un enorme dinamismo comercial.

Las cifras de importación de estos artículos no son un juego. Según los datos del Banco Central de Reserva, la comercialización de estos artículos movió hasta octubre de este año unos 32.5 millones de dólares en importaciones. Eso sin contar las compras que las principales empresas hicieron en los últimos meses para aumentar su inventario en estas fiestas y que no están registradas en las cifras macroeconómicas.

En todo el 2011, El Salvador importó casi 40 millones de dólares en juguetes. En 2010 fueron 37.3 millones.

Los principales países de los que se compra la mayoría de estos productos son China y Estados Unidos, que son, prácticamente, los que se disputan el mercado del entretenimiento a nivel internacional y que mantienen una férrea lucha por sacar al mercado los artículos más novedosos y con mejor tecnología.

Solo este año, las empresas han importado desde la República Popular de China juguetes por un monto mayor a los 14 millones de dólares. Estados Unidos envió al país otros nueve millones en juegos de todo tipo y así sucesivamente la lista incluye a Hong Kong, Guatemala y otros proveedores.

Los principales distribuidores

Un estudio de mercado elaborado para El Diario de Hoy indica que unos 473 mil adultos han comprado juguetes en los últimos meses, ya sea para sus hijos o para regalarlos.

De estos compradores, unas 95 mil personas decidieron comprar sus juguetes en Súper Selectos, otros 94 mil en almacenes Bomba y otros 84 mil lo han hecho en Juguetón. Le siguen, por orden de más compras, almacenes Simán, el mercado Walmart, La Despensa de don Juan, Almacenes 10 y 15, Variedades Génesis y PriceSmart.

Juguetón, considerada la mayor tienda especializada en juguetes en El Salvador, tiene la casa llena. Aunque no precisó cantidad ni inversión, su vicepresidenta, Anna de Borja, sostuvo que el comercio de juguetes crece hasta un 70 % en la época navideña, por lo que sus mejores meses son noviembre y diciembre.

Un factor que dinamiza el comercio de juguetes en general son las campañas de recolección, que organizan asociaciones sin fines de lucro como las iglesias, grupos escolares y otros, que solicitan juguetes para regalar a los niños de comunidades pobres.

Persiste la producción local

Fabricar juguetes en un país cuyo comercio está dominado por las importaciones es un reto, pero eso no ha opacado el impulso que tiene la industria juguetera en el país.

Industrias Roxana, que opera en el país desde 1970 y que es reconocida por sus famosas muñecas Roxana, sigue luchando por mantenerse en el mercado y conquistar el corazón de niñas y niños con sus artículos.

Su propietaria, Irma Charud, recuerda con nostalgia los años dorados en los que sus muñecas se vendían como pan caliente durante la época navideña. Sin embargo, reconoce que la competencia china le robó mucho de su mercado y que ahora el comercio es más difícil.

"Hay más competencia", dice Charud. Sin embargo, reinventarse, innovar y ser creativa con las ventas le ha valido para seguir adelante con esta compañía.

Este año, por ejemplo, ha cerrado buenos contratos de comercialización con los supermercados Selectos y Walmart. Desde octubre ha triplicado su producción y ha tenido que contratar a más trabajadores para que armen, vistan y peinen a las muñecas y bebés.

Las ventas no han sido tan buenas como las del año pasado, pero la empresaria asegura que se han podido mantener.

No ha habido inversión, debido a que los nuevos impuestos, más los trámites burocráticos le han comido sus ganancias.

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