Pilotos del país alzan vuelo en Qatar Airways

b Raúl Guardado es uno de los 25 pilotos salvadoreños que trabajan en Qatar Airways

Los sueños de Raúl Guardado, un salvadoreño de 34 años, no solo volaron alto, sino que también se hicieron realidad, pues gracias a su perseverancia se convirtió en un piloto profesional y ahora acumula 8,000 horas de vuelo.

Guardado comenzó su carrera como piloto en 1997, cuando se dispuso cumplir sus aspiraciones profesionales, inscribiéndose en la Escuela de Aviación para Pilotos Dárdano.

Dos años más tarde, con la licencia de piloto comercial en sus manos, el joven fue contratado por la Aerolínea TACA, en donde llegó a ocupar el cargo de primer oficial de un 737 y de un 320. En su experiencia, también cuenta la que adquirió como piloto de una aerolínea estadounidense que opera vuelos charter.

Pero las aspiraciones de Guardado no conocían límites y en 2006 se convirtió en uno de los primeros salvadoreños que fue contratado por Qatar Airways, la principal aerolínea de ese país asiático.

Para este salvadoreño, la experiencia con Qatar Airways ha sido muy enriquecedora y positiva, pero su satisfacción más grande llegó en julio de 2011 cuando fue ascendido de copiloto de un avión 330 a capitán de la nave.

Además, desde diciembre del año pasado, entrena a otros pilotos en el área de optimización de combustible y en los próximos meses finalizará su entrenamiento para convertirse en instructor de vuelo.

El capitán Guardado, quien ha volado alrededor del mundo, se ha convertido además en uno de los 30 salvadoreños que residen en Qatar, y quienes también trabajan en la industria de la aviación como pilotos, despachadores y en áreas administrativos.

"No es nuestra tierra pero es un lugar bonito para vivir", dice el salvadoreño, quien reside en aquel lejano país junto a su esposa y sus dos hijos.

De acuerdo con este amante de la aviación, la calidad profesional y los deseos de superación son factores que han motivado a la aerolínea a contratar a 25 pilotos salvadoreños formados "todos en la misma cuna: El Aeropuerto de Ilopango".

El hecho de que connacionales pongan en alto el nombre de El Salvador, si bien es motivo de orgullo, también representa una fuga de capital humano de calidad, dice el capitán Carlos Dárdano, propietario de la escuela que ha formado a los pilotos que ahora viven en lejanas tierras.

El hecho de que pilotos con experiencia se vayan de una línea aérea (local) significa costos, no solo financieros, sino de capital humano, dice Dárdano.

Una de las razones de la fuga de pilotos es que las líneas aéreas, en su mayoría, buscan contratar pilotos con mucha trayectoria, y por ende, con suficientes horas de vuelo. Ante esto, el capitán Dárdano visualiza como solución que las aerolíneas creen programas de formación para pilotos con pocas horas de vuelo hasta llevarlos a los estándares requeridos por la misma.

La demanda de pilotos

Para Dárdano es importante que las aerolíneas valoren las señales de escasez de pilotos que tendrá el mundo en los próximos años, debido a que los existentes están cumpliendo su edad de jubilación.

La situación ha comenzado a agravarse en las compañías aéreas, pues ante el acelerado crecimiento de la industria aeronáutica en los mercados emergentes, se han visto en la necesidad de ampliar sus flotas y horarios de vuelos.

El mayor crecimiento previsto, continúa viniendo de la región Asia-Pacífico, con la exigencia de 183,200 pilotos para los próximos 20 años.

Se estima además que Europa necesitará 92,500 pilotos, América del Norte 82,800, Latinoamérica 41,200, Medio Oriente 36,600 y África 14,300.

Las líneas aéreas asiáticas, en especial, están experimentando retrasos e interrupciones de operación debido a las limitaciones regulatorias de la programación de los pilotos (factores humanos).

El aumento de la flota comercial en todo el mundo pone de relieve la creciente necesidad de personal de aviación entrenado. "Lo ideal es que los salvadoreños se preparen para cumplir los estándares internacionales, pero también que las líneas aéreas los contraten", afirmó el propietario de la Escuela Dárdano, que ha formado a más de 150 pilotos desde 1990.