Apuestan por industrializar producción del bálsamo

San Julián es la principal zona productora de bálsamo en El Salvador

Ernesto Ardón, de la Finca Santa Ernestina en San Julián, trabaja como balsamero desde hace más de 40 años. foto edh/lissette lemus

Miles de años han pasado desde que se descubrió el poder medicinal del bálsamo. Y aunque los años han pasado, la extracción de la resina se sigue realizando de forma artesanal.

En nuestro país una de las zonas 100 por ciento balsameras en San Julián, en el municipio de Sonsonate, en donde los propietarios de las fincas Finca Ernestina, San Jorge, Santa Rosa, y Los Leones se dedican a la extracción de dicho producto para su posterior comercialización.

Las intensas horas de trabajo culminan con la extracción de la resina en crudo que se coloca en pequeños depósitos de plástico, que luego se venden en agencias o distribuidoras que existen en San Julián.

Las agencias lo purifican y lo exportan a Estados Unidos y países europeos ; y una pequeña parte la venden a laboratorios que operan en el país.

Pero al final es la industria la encargada de transformar el bálsamo en productos para el cuidado personal como jabones, cremas, shampos, ungüentos dermatológicos, cicatrizantes, repelentes, aromatizantes y medicinas contra enfermedades respiratorias.

Sin embargo, los balsameros consideran que al vender el producto a los distribuidores les queda poca ganancia. De ahí que uno de los principales sueños de más de 60 productores de San Julían es capacitarse, y en un corto plazo, elaborar en grande los derivados del bálsamo para venderlos directamente en las distintas cadenas de distribución local. En un mediano plazo también pudieran exportar.

Poco a poco, el proyecto va cobrando forma, pues ya inició el proceso la legalización de la Asociación de Productores de Bálsamo, informó Marina León Mena, propietaria de Bálsamo Café y presidenta de la Asociación San Julianense de Turismo.

La gremial les facilitaría, no solo obtener mejores precios cuando vendan en crudo, sino también convertiste en fabricantes de cualquiera de las líneas de producción a base del bálsamo. La iniciativa es apoyada una universidad privada.

Los datos de producción de la zona, aún se encuentra en estudio, ronda entre las 50, 100 y 300 libras mensuales, dependiendo del tamaño de la finca. Aunque en invierno la producción baja en un 50 %.

Mientras los proyectos de crecimiento se hacen realidad, los productores de San Julián aprovechan el bosque balsamero del municipio para realizar el Tour del Bálsamo, que incluye una charla educativa cultural y una caminata por las principales fincas productoras.

La idea fue concebida por doña Marina, quien visualizó el tour como una oportunidad para posicionar a San Julián como un destino turístico.

Durante el recorrido, los turistas nacionales y extranjeros tienen la oportunidad de conocer las bondades, historia y curiosidades de este majestuoso árbol centenario, propio de El Salvador.

Los productores de la zona no solo buscan desarrollar más la industria, sino también seguir posicionado el municipio, a través de la Ruta del Bálsamo de San Julián, que recién fue incluida en la ruta Nahuat Pipil.