Cañeros ya no emplean a extranjeros, pues hay sobreoferta nacional

Los productores de caña aseguran que la crisis económica y la disminución de las remesas han hecho regresar a los jornaleros al campo

Los rozadores deben realizar de forma artesanal la corta de la caña de azúcar. Este año no hay extranjeros en la zafra, como ha sido necesario en los últimos años. Fotos EDH / douglas urquilla

La Asociación Azucarera de El Salvador ha dejado de contratar a nicaragüenses para que trabajen como rozadores durante la zafra, que recién ha comenzado, debido a que, a diferencia de otros años, hay sobreoferta de personal.

La mala economía nacional, así como la disminución de las remesas, que se agudizó durante la crisis económica mundial de 2009 han hecho que muchos de los salvadoreños regresen a la dura faena de cortar caña para aumentar sus ingresos.

También ha incidido el aumento del pago por jornal que le está permitiendo ganar hasta $15 por día a un rozador si hace unas cuatro tareas, en promedio.

"Desde hace tres zafras no se contratan extranjeros, sino que se utiliza mano de obra de nacional", aseguró el presidente de la Asociación, Mario Salaverría.

Estos datos son confirmados por el director la Asociación de Productores de Caña (Procaña), Jaime Auerbach, y por el presidente de la Asociación Salvadoreña de Productores de Caña (Asprocaña), Joel Bonilla. "Vemos la sobreoferta porque las expectativas (de empleados) se están llenando rápido. Hace cuatro años era una crisis en el campo. Hoy hay gente dispuesta", aseguró Auerbach.

"Desde la zafra pasada hemos visto que hay más disponibilidad de personal", agregó Bonilla.

En 2007, la Dirección de Migración y Extranjería dio permisos temporales a más de 350 nicaragüenses para que trabajaran en la zafra, sobre todo en las hectáreas cultivadas en la zona oriental.

Según datos de la Asociación, el número de extranjeros contratados para esta faena era aproximadamente del 10 %. La mayoría trabajaba en la zona oriental. En 2008 llegaron unos 700 jornaleros de Honduras y Nicaragua.

Según la Dirección de Migración no hay solicitudes de permisos de trabajo para incorporarse en la zafra.

Los tres representantes aseguraron que el aumento de los obreros en la corta de caña está ligado a la disminución de las remesas, que estuvo marcada por la crisis económica de 2009.

Salaverría aseguró, incluso, que se ha percibido una migración de la ciudad al campo por problemas económicos.

"La gente ahí ha estado siempre, pero lo que pasa es que se habían acostumbrado mucho a las remesas", reconoció Bonilla.

Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) confirman que aunque el envío de dinero desde el exterior ha aumentado en los últimos años ($322 millones por mes) aún no alcanza la cantidad que se enviaba en 2008, antes de que el país sufriera el impacto de la crisis económica.

Este año, las remesas alcanzan $3,223.1 millones, pero en 2008 el envío era de $3,787 millones.

Mejor pago

Otro de los puntos que ha influido en una mayor oferta de jornaleros es la paga que ofrecen los productores de caña.

"Se ha incrementado el pago por tonelada con el adiestramiento que se le da a los rozadores para que sea más eficiente. La gente ya no hace solamente dos toneladas, sino hasta cinco o seis toneladas al día", dijo Salaverría. Según Auerbach, los rozadores reciben un pago entre los $4.30 y $4.50 por tarea. "Un buen rozador puede ganar hasta $15 al día si hace cuatro tareas", dijo el empresario.

"Esta es una gran fuente de empleo para la gente del campo. Tienen ingresos seguros durante los próximos seis meses", declaró Auerbach.

La mayoría de los empleados son jóvenes que tienen entre 18 y 30 años. Muchos de ellos, con muchas energías, logran hacer ese dinero. "Hay rozadores a los que les va bien", mencionó Auerbach.

Bonilla explicó que solo él necesita de unos 130 a 200 rozadores por cada 300 toneladas de caña.

Y no solo eso. Los ingenios también tienen programas de ayuda para los jornaleros. A muchos se les dota de zapatos, gorros, guantes y todo el equipo necesario para la quema y posterior corta de la caña.

"Además no tienen que transportarse por sus propios medios ni en camiones, sino que son trasladados en buses para mayor comodidad y seguridad", explicó Salaverría.

La Asociación Azucarera estima que durante todo el ciclo de corta de caña y producción de azúcar se pagará un aproximado de $80 millones en salarios. Solo durante la zafra 2012-2013 se dará empleo a unas 50 mil personas de forma directa.

La zafra comenzó en noviembre y terminará en abril del próximo año, según la programación.

Medio ambiente

El único peligro que los productores de caña están viendo son los requerimientos que el Ministerio de Medio Ambiente está solicitando a los productores para no contaminar el medio ambiente.

Según Bonilla, el ministerio les ha solicitado que reduzcan la quema de la caña, aunque para el empresario eso podría desincentivar a los trabajadores, pues "a muchos no les gusta rozar en crudo".

"Rozar en crudo" significa que no queman la caña antes de cortarla, lo que a juicio de Bonilla requiere de más esfuerzo.

El productor de caña aseguró que algunos ingenios están utilizando máquinas para hacer este trabajo, que pueden cortar unas mil toneladas de caña diarias y sustituir miles de empleos.

Sin embargo, Bonilla aseguró que a pesar de que 20 % del trabajo se hace con la ayuda de maquinaria, los productores de caña prefieren que la corta sea a mano para no afectar a los trabajadores.

Bonilla sugirió que el Gobierno cree una escuela de especialización en la investigación de la caña, un centro que pueda reclutar a personas expertas en esta área para mejorar la producción nacional y con ello elevar las exportaciones.

Los datos de la zafra anterior indican que la mayoría del azúcar producida en el país se vendió a Estados Unidos.