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El Salvador tiene 241 mil "ninis" entre 15 y 25 años

Sector público y privado deben unir esfuerzos para ofrecer más oportunidades de trabajo a los menos experimentados, dice Manpower

Karla Argueta negocios@eldiariodehoy.com Domingo, 18 de Noviembre de 2012

El desempleo y el subempleo no son los únicos retos que enfrenta la población juvenil ni la única preocupación de los gobiernos y de los organismos internacionales expertos en ocupación laboral. El número de los que ni estudian ni trabajan, llamados "ninis", también se acelera.

Con facilidad, un "nini" será juzgado como holgazán, pero en la mayoría de casos, explica la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la infructuosa búsqueda de empleo o las deficientes condiciones de los que existen en el mercado, especialmente en el sector informal, ha orillado a miles de jóvenes a abandonar esa tarea y los ha convertido en excluidos sociales, y blanco fácil de los grupos delictivos.

En El Salvador, "tenemos 241 mil muchachos y muchachas que no están estudiando ni trabajando. Es una población importante en el país y, lógicamente, esto puede tener un efecto negativo importante, porque aquí es donde puede estar surgiendo la delincuencia y muchas de las áreas donde no queremos que los jóvenes se vayan", explicó Eric Quesada, director de Manpower para Centro América y El Caribe, durante la presentación del estudio "Se buscan: Jóvenes con talento y enfoque profesional".

La cifra "ninis" en el Istmo supera los dos millones y más del 50% vive en la zona rural, según el Cuarto Informe Estado de la Región, publicado en febrero pasado.

En el documento se detalla que 20 de cada 100 salvadoreños han dejado de estudiar y de trabajar.

Solo en Estados Unidos, en 2010, el 15.6% de los jóvenes entraba en la clasificación de "nini", según la OIT, una tasa similar a la de algunos países de la eurozona.

El riesgo de convertirse en un "nini" es mayor para las mujeres, añade el organismo internacional en su sitio web. En las primeras 24 economías en desarrollo la tasa promedio de "ninis" hombres es de 12.4%, mientras que entre las mujeres es de 28.1%.

En Centro América, sin embargo, el Cuarto Informe de la Región estimó que, en El Salvador, del 100% de "ninis", 40% son mujeres. En Guatemala, el porcentaje de féminas sin estudiar y trabajar es cuatro puntos porcentuales mayor al local, y en Honduras es de 47%.

Leonardo Ferreira, director adjunto de la OIT para Centro América y El Caribe, afirmó a El Diario de Hoy hace unos meses que entre el grupo de jóvenes que ni trabaja ni estudia, "los más pobres son los más vulnerables, porque pueden vincularse a actividades ilícitas".

Infructuosos esfuerzos

A pesar de que algunas empresas impulsan proyectos de pasantía para emplear a los más jóvenes, Quesada, de la organización experta en selección y capacitación de personal, aclaró que no todas se enfocan en insertar al pasante al área que estudia, sino que se limita a actividades como organizar archivos o contestar el teléfono.

Así, "la mayoría de empleo disponible está en el sector informal o subdesarrollado. Hay una severa escasez local de empleos de nivel inicial que ofrezca oportunidades importantes de desarrollo de carrera", explica el experto de Manpower.

En su documento "Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2012", la OIT advirtió que el uso de contratos temporales para los trabajadores jóvenes casi se ha duplicado desde la crisis económica de 2008, en detrimento de los permanentes, lo que significa que un chico de entre 15 y 25 años puede estar empleado por apenas meses y el resto del año sin forma alguna de trabajo.

Quesada lamentó que las personas con experiencia dentro de la organización no le dediquen tiempo a los jóvenes. "Si yo soy el experimentado, estoy tan ocupado que no puedo dedicarle dos horas a la semana a alguien", reflexionó.

A la lista de obstáculos para que los adolescentes y adultos jóvenes obtengan un trabajo, se suma la falta de certificación de algunos aspirantes y la masiva incursión de los latinoamericanos en carreras humanísticas, las menos demandadas por el sector empresarial.

Cada año se gradúan miles de abogados, comunicadores, psicólogos, y en una proporción más baja lo hacen técnicos e ingenieros, a pesar de que reclutadores reconocidos, como Manpower, han insistido en que técnicos, representantes de ventas, expertos en oficios, ingenieros, personal de tecnologías de la información y operadores de producción son las diez posiciones más difíciles de cubrir a nivel global.

La desvalorización de la educación vocacional ha contribuido también a esa brecha entre oferta y demanda, explicó Quesada. El mismo sistema, añadió, le ha inculcado a los jóvenes que estudiar una carrera profesional tiene más valor que una técnica, aunque con la segunda se pueda obtener un mejor salario y un empleo con mayo facilidad.

Hace un par de semanas, El Diario de Hoy publicó que a pesar de las expectativas que generó la implementación del Modelo Educativo Gradual de Aprendizaje Técnico Tecnológico (Megatec), la formación técnica apenas ha registrado un crecimiento de seis mil salvadoreños más en cuatro años.

Propuestas de expertos

Desarrollar redes de contactos, impulsar programas que faciliten el acceso a un empleo, impulsar programas de orientación profesional, promover una imagen más positiva de las carreras técnicas y de las ciencias exactas son algunas de las recomendaciones que señala el informe de Manpower.

Ofrecer más acceso a información laboral incrementaría las oportunidades de empleo entre los jóvenes del área rural, lo que lograría un impacto significativo tomando en cuenta que el 50% de las contrataciones se ejecutan por conocidos o familiares que introducen una hoja de vida en una empresa; mientras que los incentivos podrían ser una estrategia para motivar a las empresas a que ofrezcan el primer empleo a un joven.

"La crisis de desempleo juvenil puede ser superada, pero sólo si la creación de empleo se convierte en prioridad esencial en la toma de decisiones políticas y si se intensifican las inversiones del sector privado de manera significativa", declaró recientemente el director Ejecutivo del Sector de Empleo de la OIT, José Salazar-Xirinachs. "Esto comprende facilidades fiscales y otros incentivos a las empresas que contraten jóvenes; esfuerzos para reducir la falta de congruencia entre las competencias de los jóvenes; programas de capacitación empresarial que integren la formación profesional, la orientación y el acceso al capital", subrayó.