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Financieras critican que Ley contra Usura beneficia a agiotistas

Proyecto es cuestionado por cajas de crédito y cooperativas

Guadalupe Hernández negocios@eldiariodehoy.com Jueves, 1 de Noviembre de 2012

Aunque en las dos últimas semanas la discusión de la propuesta de Ley contra la Usura ha quedado relegada a un segundo plano, las instituciones crediticias se mantienen a la expectativa ante la posible aprobación de dicho instrumento legal.

El anteproyecto de ley plantea una tasa única para todos los créditos, sin hacer diferencia de tipologías, montos y riesgos. Lo anterior, sin duda, afectará el crédito que otorgan instituciones como las asociaciones cooperativas de ahorro y crédito; las cajas de crédito y Bancos de los Trabajadores; y las microfinancieras.

La Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) insiste en que la ley contra la usura puede ser una traba para que los pequeños comerciantes consigan crédito, dependiendo del tamaño de la tasa de interés que se ponga.

Lo grave, dice Ramírez, es que si la gente no tiene acceso a crédito en instituciones formales no tendrán otra opción que ir a buscarlo en el mercado informal.

Ahí, afirmó el funcionario, no será difícil encontrar a un agiotista o usurero que le cobrará por un crédito tasas de interés por el orden del 20% diario, es decir, un 600% mensual o un 7,200% anual. Y muchos agiotistas hasta se apropiarán del salario completo de su víctima.

Ante tal preocupación, las financieras estamparon sus peros, y los expusieron en un estudio técnico -elaborado por un consultor privado- que fue presentado en la Comisión Financiera de la Asamblea Legislativa, como una contrapuesta al referido proyecto de ley.

La posición conjunta, que se comenzó a trabajar el año pasado, propone que la ley se base en la segmentación de productos, en la que cada uno tenga su propia tasa de interés.

La iniciativa añade que en el establecimiento de la tasa se tiene que tomar en cuenta un factor de sostenibilidad financiera, lo cual permitirá recoger las diferencias que existan en el mercado de créditos del país, expresó Rogelio Orellana, gerente financiero de la Federación de Cajas de Crédito y de Bancos de los Trabajadores (Fedecrédito).

Para Héctor Córdova, gerente corporativo de la Federación de Asociaciones Cooperativas de Ahorro y Crédito de El Salvador (Fedecaces), el estudio plantea la aplicación de una fórmula de cálculo de las tasas de interés. El valor propuesto es del 1.6%, el cual se deberá multiplicar con la tasa de interés para obtener el valor real de la tasa a aplicar, explicó Fedecaces.

"Comprendemos que en la Asamblea Legislativa exista una necesidad política de aprobar esta ley, pero queremos una ley que persiga al usurero y no a las instituciones que trabajan legalmente", afirmó Córdova.

Esta visión es compartida por Fedecrédito, por considerar que son instituciones que facilitan los productos crediticios, en su mayoría, a pequeños y medianos comerciantes. "Los informales (usureros y agiotistas) son gente que sabemos que existen, pero que jamás hemos conocido, y así como está la propuesta de ley, vendría a regular tasas de interés y comisiones a las instituciones formales", expresó.

Asimismo, las gremiales sugieren que la entrada en vigencia de la ley se efectúe de forma paulatina, para que las instituciones adecuen sus sistemas y estructuras de costos a las exigencias de la nueva ley.

Apoyo de la banca

La contrapropuesta de las microfinancieras también es apoyada por la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), por considerar que, en teoría, este tipo de leyes se crea para proteger a los usuarios, sin embargo, en la práctica, el efecto en el mercado es totalmente contrario.

Según Abansa, al implementar un techo a la tasa de interés, lo que sucederá es que el segmento de clientes de menores recursos buscará créditos en los mercados informales no regulados.

"En esos mercados las tasas de interés son más altas que las de bancos que operan en un mercado en competencia y supervisado", expresó Marcela de Jiménez, directora ejecutiva de Abansa.

La gremial informó que la discusión sobre la ley comenzó en 2010, y a partir de ese año, las instituciones bancarias han sostenido reuniones con distintas fracciones políticas. En actualidad, se sabe que existe más de una propuesta en la mesa de los legisladores, y que las discusiones se detienen cuando se aborda el punto de la tasa de interés.

"Hay varias propuestas, pero creemos que toda aquella legislación que introduzca techos o límites a los productos financieros puede causar una distorsión en el mercado", sostuvo.

De Jiménez también comparte que las instituciones que otorgan crédito a los sectores populares, serían las que recibirán un mayor impacto, porque son segmentos de bajo monto y de alto costo operativo y, por ende, tienen un mayor riesgo (de recuperar el crédito).

El superintendente del Sistema Financiero, Víctor Ramírez, señala: "Nuestra posición es que la tasa de interés que se ponga como techo de usura debe ser lo suficientemente amplia o elevada para que pueda contener a todos los integrantes del sistema financiero", expresó.

Añadió que si se pusiera un techo que tienda a la baja, lo que harán es dejar fuera del mercado a buen número de personas que hacen uso del financiamiento crediticio.

Además cree que la afectación tendría un mayor impacto en las microfinancieras y sociedades de ahorro y crédito, y no tanto en los bancos más grandes, que incluso tienen tasas por debajo de lo que se está proponiendo.