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Berlín alimenta desequilibrio

Expertos sostienen que Alemania no ha cumplido con su tarea de fortalecer la demanda interna y favorecer importaciones.

Domingo, 19 de Agosto de 2012

A pesar de la crisis en que está sumida Europa, Alemania se consolida como uno de los países que más alimenta el desequilibrio mundial y sobre todo en su región, según una publicación del periódico español El País.

El instituto de investigación económica IFO, de Munich, anticipó que Alemania registrará en 2012 un superávit exterior de 170,000 millones de euros, una cifra que la Organización para el Comercio y Desarrollo Económico (OCDE) rebaja a 160,000 millones. En todo caso, el número es superior al saldo de 145,000 millones que se prevé para China, hasta ahora la economía más señalada por fortalecer el desequilibrio en el planeta.

Si se toma como referencia la actividad económica de cada país, las diferencias se extreman: el superávit alemán equivaldrá al 6% del PIB, el chino no pasaría del 2.5%.

Por su lado, el Ejecutivo chino ha promovido una intensa política de inversiones públicas y de incentivos al consumo privado, que han alimentado las importaciones y adelgazaron el saldo exterior. Por contraste, las iniciativas del Gobierno de la canciller Ángela Merkel, empeñado en mantener el equilibrio presupuestario, son escasas. Las subidas salariales en algunas industrias, tras años de moderación, no han reactivado la demanda interna o la inflación, la vía más directa para facilitar que otros países europeos recuperen competitividad.

A causa de su enorme superávit, Berlín está contribuyendo al desequilibrio económico en el continente, una de las razones que debería disparar los mecanismos de corrección estrenados este año por la Comisión Europea. Alemania estuvo entre los 12 países a los que Bruselas abrió un procedimiento por desequilibrios macroeconómicos, pese a que ya está muy cerca de encender la alarma puesta los funcionarios europeos: superar, en la media de los tres últimos años, un superávit equivalente al 6% del PIB. En 2011, ese promedio, en el caso alemán, ya se situaba en el 5.9 %.

En Bruselas, sin embargo, prefieren no hacer comentarios más allá del documento del pasado mes de mayo en el que analizan los desequilibrios macroeconómicos.

Hainer Flassbeck, jefe de economistas de Naciones Unidas para el Comercio Mundial y el Desarrollo, fue más directo y recordó que el desequilibro macroeconómico es la causa central de la crisis financiera global. El experto censuró al Gobierno federal alemán: "Es especialmente trágico que Berlín siga celebrando como un éxito, algo que perjudica a los demás. Es altamente incierto que otros países puedan, alguna vez, reembolsar sus deudas". —AGENCIAS.