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La deuda en Letes asciende a $660.6 millones
Luego están todos los salvadoreños de escasos recursos que necesitan ayuda estatal para la salud y la educación, entre otros
¡Preocupante!, es la expresión con que varios analistas económicos resumen el acelerado y elevado endeudamiento en Letras del Tesoro (Letes), en que ha venido cayendo el Gobierno en los últimos años y que sigue, no obstante, sin priorizar sus gastos corrientes.
Entre enero y el 19 de junio de este año, el saldo de la deuda pública de corto plazo, conocida como Letes, era de $660.6 millones, pese a que en lo que va del año solamente se han colocado $422.6 millones (ver gráfico).
Según el analista Claudio de Rosa, lo anterior significa que cada año que pasa el gobierno continúa arrastrando deuda del anterior y que, en la medida que pasa el tiempo, va agrandando el saldo pendiente de pagar, lo que al final le obligará a recurrir a la Asamblea Legislativa para que se le apruebe canjearlo por deuda de largo plazo, con lo cual el problema se agrava.
El economista recordó que, este mecanismo de financiamiento, para deficiencias temporales de caja, se mantuvo bien administrado hasta cuando fungió como secretario Técnico de la Presidencia, Eduardo Zablah, pero el proceso se degeneró a partir de que fue sustituido durante la administración del expresidente Elías Antonio Saca. Lo peor es que desde entonces, cada vez se ha venido haciendo un uso más ineficiente del mismo, dijo.
Pero eso no sería tanto problema si el Gobierno administrara bien sus ingresos tributarios y las donaciones, pero al no hacerlo termina por convertir la deuda de Letes en deuda de largo plazo, con lo cual paga más intereses y por más tiempo, consideró.
De Rosa recordó que al tener que pagar mayores tasas de interés, el Estado tiene que sacrificar el presupuesto de algunos servicios públicos esenciales para la población de escasos recursos económicos, como mejorar y reconstruir escuelas y comprar medicinas para la red hospitalaria.
Por lo tanto "aunque todos salimos perjudicados, los grandes perdedores de la mala administración de esta herramienta de financiamiento son los más pobres", agregó.
El economista, Rigoberto Monge, añadió que además de la mala estrategia de endeudamiento de corto plazo, se termina por presionar las tasas de interés en el sistema financiero nacional, con lo que se agrava el problema para los salvadoreños.
Ese mal manejo hace que el Gobierno recurra a la banca a competir, prácticamente por los mismos recursos disponibles que tiene el sistema, lo que en el mediano plazo termina por elevar las tasas de interés para todos los sectores productivos y personas que hacen uso del crédito para financiar sus inversiones o actividades empresariales y comerciales, "lo cual es muy preocupante", explicó.
"Entonces, tenemos que los mismos recursos prestables de la banca, van al Gobierno a mayores tasas de interés, en vez de ir a los sectores productivos a menores porcentajes", aclaró el analista.
Para Monge, en la medida en que el Gobierno continúe haciendo uso más deficiente y desordenado de esta herramienta de financiamiento temporal de sus necesidades de corto plazo y cuando ya no pueda captar recursos para pagar, se verá obligado a reconvertir los Letes a deuda de largo plazo.
No obstante, Monge, quien fungió como ministro de Hacienda, en la administración del expresidente Álvaro Magaña, aclaró que se puede recurrir al canje de deuda, siempre y cuando el Ejecutivo adopte simultáneamente medidas que eviten o al menos disminuyan el riesgo de que esta herramienta de financiamiento se utilice con mucha frecuencia y, sobre todo de manera desordenada.
Aunque dijo que es difícil dar una receta para estructurar una política o estrategia de endeudamiento interno, en especial en la emisión de títulos valores de corto plazo (menores a un año), mencionó algunos elementos que debe contener una acción de política fiscal.
Para hacerla, "se debe tomar en cuenta el tipo de proyectos a financiar, las metas de emisión de Letes, el tipo de tasas de interés y "un par y paso entre los ingresos de la recaudación tributaria con los ingresos captados con este tipo de mecanismos; es decir una serie de elementos que tienen que ponerse sobre la mesa para formar una sola estrategia", recomendó.
Largo plazo
Aunque De Rosa y Monge no están de acuerdo en que lo adeudado en Letes sea trasladado a deuda de largo plazo, el ex ministro de Hacienda, Manuel Enrique Hinds, avala una decisión de ese tipo, porque le daría cierta tranquilidad al Ejecutivo para preocuparse menos por los, cada vez más cortos tiempos para honrarla.
"Lo que le convendría al Gobierno es hacer un refinanciamiento de esos Letes y tirarlos a largo plazo, porque es un problema estar teniendo una deuda que vence cada año", indicó.
"Es problema porque puede haber cualquier momento en el cual no sea fácil acceder al mercado para refinanciarla y entonces usted (el Gobierno) se puede ver en un problema serio para pagarla", añadió.
Aunque Hinds aclara que no es bueno endeudarse cada vez más y desordenadamente, sostiene que trasladar las Letes a deuda de largo plazo y, por lo tanto pagar mayores tasas de interés por más tiempo, "aún así le conviene al Gobierno, pero con esto no le estoy diciendo que sea bueno endeudarse", aclaró.
El analista ejemplificó el caso con el de una persona que ha financiado su casa a tres meses plazo, pero cada tres meses tiene que ir al banco a prestar dinero para pagar esa deuda. Es como para darle un poco de tranquilidad al Gobierno, porque no es bueno tener tanto endeudamiento de corto plazo, recomendó.
Si bien el saldo de las Letes al 19 de junio ronda los 661 millones de dólares, Hinds no lo ve tan preocupante, pero sí afirma que "es mejor tener menos".
Más vale prevenir
El analista advirtió que se avecina una crisis, quizá más fuerte que la de 2008 por lo cual el Gobierno tiene que evaluar la situación para tener la menor deuda posible en este tipo de instrumentos financieros.
"Viene un golpe como el de 2008, solo que peor. Las probabilidades son bien altas de eso. Cuando viene un golpe de esos, usted no consigue financiamiento en ningún lado y si en ese momento tiene que pagar la deuda, allí se le vuelve un problema; entonces es mejor tenerla refinanciada desde ya", aseguró.

