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País necesita un nuevo motor para la economía

b Afirmó ayer Kim Ji-Hong, profesor del Instituto Coreano de Desarrollo

Karla Argueta negocios@eldiariodehoy.com Lunes, 11 de Junio de 2012

Es difícil imaginar que Corea del Sur, una de las veinte economías más grande del mundo, estuvo alguna vez en los mismos zapatos que hoy calza El Salvador: bajos niveles de crecimiento económico, pobre atracción de inversión extranjera, alta dependencia de la importación de alimentos y una grave inestabilidad política.

Aunque no hay una fórmula salomónica para convertirse en una economía emergente, el paso urgente que debe dar El Salvador es la definición del nuevo motor con el que quiere empujar su economía, sentenció Kim Ji-Hong, profesor del Instituto Coreano de Desarrollo. De lo contrario, el país puede caer en "la trampa del ingreso medio", un estadio en el que será difícil mejorar el nivel de vida de los ciudadanos, enfatizó el experto.

"Su desarrollo económico se ha estancado en los últimos cinco años. El motor de crecimiento no está funcionando muy bien y tienen que buscar otro", afirmó el economista.

Ji-Hong explicó ayer, durante una conferencia titulada "Resumen general de desarrollo económico de Core: factores de éxito y fracaso, y lecciones para El Salvador", que la historia por la que hoy atraviesa el país la vivió Corea hace cincuenta años, cuando tenía un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de apenas $100, la mitad del que el país gozaba en la década de los sesenta.

Medio siglo más tarde, Coreo del Sur es parte del G-20, pasó de receptor de ayuda internacional a donador. Su PIB per cápita ronda los $20,000, ocupa el octavo puesto respecto a la facilidad para hacer negocios, de acuerdo con el Ranking Doing Business, y para este año proyecta un crecimiento de 3.5 %, a pesar la crisis internacional provocada por los problemas fiscales de Europa y Estados Unidos.

El diseño y la implementación de una agresiva estrategia de crecimiento durante el primer quinquenio, que incluía la promoción de las exportaciones, la industrialización, la inversión en educación e infraestructura y el manejo eficiente de los recursos fue uno de los factores clave para levantarse después de su conflicto interno.

Por otra parte, el acercamiento entre el sector público y privado también abonó a la construcción de una economía más fuerte, y continúa siendo un principio básico coreano, explicó Ji-Hong, quien indicó que si bien el Gobierno jugó un rol de liderazgo y control de los recursos limitados, dialogó con el sector privado para definir aquellos sectores en que la inversión podía rendir mayores frutos a largo plazo. Así, Corea pasó de una economía basada en la agricultura, a la industrialización y posteriormente logró su incursión en los servicios y con la ayuda de la educación ha sido capaz de participar de la economía del conocimiento, detalló.

El ejercicio de fomentar una relación cordial con el sector privado, sin embargo, ha rendido pocos frutos durante el Gobierno en curso.

Aunque han surgido espacios como el Consejo Económico Social (CES) su trabajo no ha rendido los resultados esperados, mientras que otras iniciativas como la Comisión Nacional de Desarrollo (CND) fueron desmantelados a pesar de sus claras propuestas para mejora el desarrollo económico y social del país.

Para el gerente de la sección de Economía Internacional de Fusades, Carlos Orellana Merlos, el primer avance que puede dar El Salvador es el mejoramiento del clima para las inversiones.

"Algo que creo que es de corto plazo y que no costaría ni un centavo es el mejoramiento de la coordinación entre el sector privado y el Gobierno. Ciertamente, en los últimos años los mecanismos de comunicación se han debilitado y hay un ambiente hasta hostil. Mejorar eso es clave, según lo vemos en la experiencia coreana", enfatizó Merlos.

Sobre el descubrimiento del nuevo motor, el experto de la Fundación Salvadoreña de Desarrollo Económico y Social (Fusades), afirmó que es el sector privado quien debe descubrir cuál es la actividad de puede impulsar la economía, pero aclaró que solo será posible en un entorno favorable.

Otra de las condiciones que el país debe mejorar es la formación académica y técnica, mencionó Orellana. De acuerdo con el profesor del Instituto Coreano de Desarrollo, el país asiático aprovechó los recursos para desarrollar ingenieras y preparó a numerosos bachilleres en áreas técnicas para que contribuyeran al salto de una economía agrícola a una industrial.

Finalmente, Ji- Hong subrayó que aunque "el caso coreano puede ser una referencia. El país tiene que desarrollar su propio modelo", y aclaró que debido a que el mundo está cambiando, el aislamiento no puede ser una opción y tampoco una economía basada en las materias primas o productos de poco valor agregado.