Se reconfigura mercado de gasolineras locales

UnoPetrol y Puma están sustituyendo a grandes marcas transnacionales como Esso y Shell

Texaco es la única marca que se mantiene sin cambios hasta el momento. En Nicaragua, ya está saliendo. Foto edh/archivo

El mercado de hidrocarburos, que hace 10 años era dominado por al menos tres marcas transnacionales, se ha reconfigurado y ahora ofrece a los consumidores opciones más regionales.

Shell y Esso, por ejemplo, están saliendo gradualmente del mercado y en su lugar han entrado UnoPetrol y Puma. La primera ya está cambiando la marca de muchas gasolineras que antes tenían fachada amarilla y, la segunda, aún está en trámite con la Superintendencia de Competencia para fusionar todas las estaciones de servicio Esso.

Texaco (Chevron) aún mantiene su nombre pero la venta de sus operaciones en otros países de la región, como en Nicaragua, hacen pensar que podría salir del mercado nacional aunque su pastel de mercado sigue siendo el más grande.

Al ruedo también ha entrado Alba Petróleos, que distribuye combustible desde 2006, pero que está luchando por aumentar su canal de distribución a través de más gasolineras.

UnoPetrol es una empresa de origen hondureño y Puma una empresa que nació apenas en 1997, cuyo foco es América Latina.

Alba Petróleos es una filial de Petróleos de Venezuela que entró al país gracias a una alianza con algunas alcaldías del FMLN.

La nueva configuración petrolera no solo está ocurriendo en El Salvador. Las grandes marcas también se están yendo de Guatemala, Honduras y Nicaragua, donde UnoPetrol y Puma también están aprovechando el espacio de sus competidores.

Los petroleros aseguran que el nuevo escenario ha generado más competencia para beneficio de los consumidores, pero también está reflejando el desinterés de las grandes compañías de renombre por mantenerse al frente de este negocio.

Jorge Cervantes, presidente de la Asociación de Empresarios Distribuidores de Estaciones de Servicio (Adepetro) dijo que las marcas reconocidas han sido sustituidas por marcas regionales, pues las grandes están viendo al país menos atractivo para invertir. "Hemos perdido el atractivo de marcas de categoría mundial", indicó.

Por su parte, Julio Villagrán, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (ASDPP) cree que las grandes marcas se están yendo porque están concentrando sus inversiones en otros rubros que les resultan más estables.

Para el economista Alejandro Alle la recomposición del mercado se debe a un cambio de timón que han querido dar las grandes empresas que se están concentrando más en otras estrategias mercadológicas que solo en distribuir al por menor.

Para Alle, ahora una gran mayoría de gasolineras que antes eran arrendatarias de las petroleras están en manos de inversionistas locales, quienes están decidiendo a quién comprarle el combustible que venden.

Según cifras estimadas, hay más de un centenar de estaciones de servicio de bandera blanca que, en un inicio, comenzaron comprando combustible a Puma, que entró al ruedo en 2000.

Pero ahora, muchas de estas son libres de comprar el combustible a la petrolera que le ofrezca mejor precio.

Villagrán dijo que entre su directivos, ocho ya son propietarios de sus gasolineras y han dejado atrás los arrendamientos y contratos de suministro de cinco o hasta diez años que los amarraban con las petroleras.

Cervantes aseguró que más empresarios salvadoreños han tenido la oportunidad de comprar los activos de las gasolineras, una lucha que Adepetro mantuvo por muchos años.

Alejandro Alle aseguró que lo que está sucediendo es que las petroleras están vendiendo sus gasolineras de distribución directa a inversionistas salvadoreños porque se están concentrando en el comercio de otro nivel.

Precio y calidad

Los nuevos competidores han abierto aún más el abanico de opciones para los automovilistas.

Sin embargo, en este punto, los distribuidores creen que hay ventajas y desventajas.

Cervantes, por ejemplo dice que aunque hay más competencia no hay garantía de más calidad del producto ni innovación de mejores combustibles. "Me preocupa que nos quedemos estancados porque hasta ahora no vemos venir biodiésel, gasoil y otros", explicó el empresario.

Según el empresario, marcas como Texaco y Esso se mantienen líderes en el mercado mundial de los hidrocarburos porque están constantemente capacitando a su gente e innovando con sus productos, un punto que no podrían lograr con otras marcas más recientes.

Pero, para Villagrán, las marcas no van a pesar mucho de ahora en adelante, sino más bien el precio. "Está claro que las gasolineras que vienen no son productores de petróleo por lo que su atractivo al público será el precio".

Además, Villagrán dice que ahora, por una mayor competencia entre los distribuidores, los consumidores podrían tener mejores precios.

Sin embargo, el director de esa asociación, que aglutina a unos 130 gasolineros, reconoció que muchos de sus socios están dudando si quedarse con una marca o volverse gasolineras de bandera blanca. "Todos se están preguntando quiénes van a sobrevivir, si los que se afiancen a una marca o los que nos quedemos con una de bandera blanca", dijo el empresario.

Cervantes cree que en el proceso de fusión de las gasolineras que están cambiando de nombre, Adepetro está procurando que se respeten los contratos suscritos con las antiguas empresas para una mayor transparencia.