Hungría con bonos "basura" y en crisis

b El país debe pagar este año 5,000 millones de euros de deuda

Para algunos, Hungría es la nueva víctima de la crisis de deuda, para otros el final de una larga fiesta europea. foto edh /archivo

BUDAPEST. La deuda soberana de Hungría quedó en categoría "basura" para todas las agencias de calificación crediticia ayer, en un reflejo de las dudas de inversores sobre la voluntad del Gobierno de reformar sus polémicas políticas a cambio de ayuda para evitar una crisis financiera.

Fitch Ratings rebajó las calificaciones de Hungría en un escalón a "BB+" desde "BBB-", con un panorama "negativo", poniendo los bonos del país en la categoría de mayor riesgo, lo que sugiere que el clima de inversión no va a mejorar.

Las agencias calificadoras Moody's y Standard & Poor's ya habían calificado a Hungría por debajo del grado de inversión.

Esto "refleja el deterioro adicional en el ambiente fiscal y de financiamiento externo y el panorama de crecimiento del país, causado en parte por nuevas políticas económicas poco ortodoxas que están socavando la confianza del inversionista y complicando las negociaciones para un nuevo acuerdo con el FMI y la UE", dijo Matteo Napolitano, director del grupo soberano de Fitch.

El Gobierno húngaro del primer ministro Viktor Orban, que calificó de sorpresiva la medida de Fitch, ha tratado de aliviar las tensiones con los mercados financieros sugiriendo que está dispuesto a trabajar rápidamente hacia un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Pero el Ejecutivo enfrentará difíciles negociaciones para un nuevo acuerdo de financiamiento con representantes del FMI y la Unión Europea este mes. Los organismos internacionales han dejado en claro que el Gobierno húngaro debe cambiar su postura sobre una ley que, según ellos, compromete la independencia del Banco Central.

Ante la creciente presión de los mercados financieros, el Gobierno ha dado marcha atrás desde su inicial insistencia de apegarse a la legislación cuestionada por la UE y el BCE. En efecto, ha hecho algunas concesiones con el fin de iniciar conversaciones rápidamente y asegurar un nuevo acuerdo de financiamiento.

Orban se reunió más temprano ayer con el gobernador del Banco Central, Andras Simor.

"El Gobierno y el Banco Central han estado de acuerdo en que un trato (con el FMI) lo antes posible es de interés de la economía. Nosotros también lo vemos así", dijo Orban a los periodistas luego de la reunión.

El florín se ha desplomado en los últimos meses por los enfrentamientos UE y el FMI.

Los costos de endeudamiento también se han disparado, y el Gobierno no logró recaudar lo que quería en una subasta de letras del Tesoro.

Desde su llegada al poder en el 2010, el partido de Orban, Fidesz, ha reforzado su control sobre los medios de comunicación y la corte constitucional, ha tomado el control de los fondos de pensiones privados y ha aplicado el mayor impuesto de Europa a los bancos, provocando una serie de reclamos internacionales. —REUTERS.

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