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México ratifica la reforma educativa

Maestros serán contratados y ascendidos con base en evaluación

Miércoles, 4 de Septiembre de 2013

MÉXICO. El Congreso mexicano concluyó ayer la aprobación de una reforma al sistema de educación pública, lo que significó una victoria clave para el presidente Enrique Peña Nieto en su esfuerzo por rehacer algunas de las instituciones que funcionan con deficiencias en el país.

En la madrugada de ayer el Senado avaló con 102 votos a favor y 22 en contra una ley para implementar un sistema estandarizado de contrataciones y ascensos de profesores basado en evaluaciones, que dará al gobierno las herramientas para acabar con el control casi total del sindicato de maestros en el personal académico.

Ese control incluye un sistema de venta y herencia de plazas magisteriales, al que se atribuye gran parte del mal desempeño de las escuelas mexicanas, las cuales tienen costos relativamente más altos y los peores resultados entre los 34 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Se acabaron la herencia y la venta de plazas. El mérito es el medio idóneo para el acceso y el ascenso en la carrera magisterial", dijo el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, en Twitter.

Las modificaciones habían sido previamente aprobadas por la Cámara de Diputados, con lo cual quedó completo el proceso legislativo y ahora solo falta que el presidente las promulgue.

La votación despeja el camino para que Peña Nieto avance con una serie de reformas constitucionales todavía más controvertidas, incluso una medida que podría eliminar uno de los tabús que más han durado en la historia del México moderno y que permitiría la inversión privada en la compañía petrolera que administra el Estado: la reforma energética.

Sin embargo, en el caso de la reforma educativa existe un potencial problema. Los defensores de la educación dicen que una serie de concesiones hechas a una facción del sindicato de maestros, conocido como Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), mermó la capacidad de la reforma para crear un verdadero cambio en el sistema educativo.

Y pese a esas concesiones, los miembros de la organización continuaron ayer con sus protestas en las calles de la ciudad de México, con miles de personas que marcharon por la principal avenida de la capital y se manifestaron frente a edificios públicos.

El órgano magisteril también ha señalado que a sus demandas agregaran su respaldo a una protesta que el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador convocó para el fin de semana contra la reforma petrolera.

"Cuando se anula al Congreso lo único que queda es la calle", dijo el senador de izquierda Mario Delgado mientras una serie de objeciones de su Partido de la Revolución Democrática fueron rechazadas en votaciones relativamente cerradas.

En un primer momento la reforma educativa enfrentó a Peña Nieto con el principal sindicato de maestros del país, el sindicato más grande de América Latina y otrora uno de los aliados más importantes de su Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El sindicato, conocido como el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), se alineó con la reforma después de que su cabeza, Elba Esther Gordillo, fue arrestada por cargos de corrupción en febrero pasado. Ella permanece encarcelada en espera de juicio.

La CNTE continuó con las protestas y congregó a miles de maestros de empobrecidos estados del sur del país que paralizaron gran parte de la capital por más de una semana.

Al final, la CNTE ganó una serie de concesiones que ayudan a proteger a sus miembros. Defensores de la reforma dijeron que las concesiones también podrían socavar el impulso para mejorar las escuelas mexicanas.

"No es todo lo que hubiéramos esperado pero sí es un cambio histórico", dijo David Calderón, director de Mexicanos Primero, grupo promotor de la reforma. Gran parte de la disfunción educativa de México se atribuye a la relación que se creó hace más de medio siglo entre el PRI y los sindicatos de profesores, que obtuvieron un control cada vez mayor del sistema educativo a cambio de usar su músculo para apoyar al gobierno en las casillas de votación y en las calles. Con el paso de los años, los sindicatos desarrollaron un virtual bloqueo sobre la contratación y los ascensos de maestros.—AGENCIAS.