Rusia "no descarta" aprobar ataque militar si Assad usó armas químicas en Siria

A la vez, el presidente ruso hizo énfasis en que una acción de este tipo debe contar con el aval de la ONU.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que Rusia no descartaba aprobar una operación militar en Siria si se demuestra que Damasco ha perpetrado ataques con armas químicas, pero que una acción de ese tipo sólo puede llevarse a cabo con la aprobación de Naciones Unidas.

En una entrevista con AP y un canal de televisión ruso, difundida el día antes de una cumbre del G20 de dos días que tendrá lugar en San Petersburgo, Putin dijo que preveía reunirse con el presidente estadounidense, Barack Obama, al margen de la cumbre, diciendo que había mucho que discutir.

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia han caído en uno de sus peores momentos desde el final de la Guerra Fría por una serie de motivos, entre ellos la violencia en Siria, donde Rusia ha sido el protector más poderoso del presidente Bashar al-Assad.

Las declaraciones de Putin parecían tener como objetivo mostrar disposición a continuar siendo constructivo en las relaciones entre Washington y Moscú, pese a la decisión de Obama semanas atrás de cancelar una cumbre bilateral entre ambos líderes.

Obama llega a San Petersburgo habiéndose asegurado el apoyo de figuras clave del Congreso de Estados Unidos a su pedido de autorización para realizar ataques limitados en Siria.

Cuando se le preguntó si Rusia accedería a una acción militar si se demuestra que Damasco perpetró el ataque con armas químicas, Putin respondió: "No lo descarto".

No obstante, el mandatario ruso también dejó claro que Moscú no está preparado aún para aceptar las afirmaciones de Europa y Estados Unidos de que las fuerzas de Assad son responsables del ataque del 21 de agosto con armas químicas que según Washington se cobró la vida de más de 1,400 personas.

"No tenemos datos de que esas sustancias químicas -no está claro aún si fueron armas químicas o simplemente sustancias químicas dañinas- fueron usadas precisamente por el Ejército oficial del Gobierno", dijo.

Putin indicó que ningún ataque contra Siria sería legal sin la aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde Moscú tiene un poder de veto que ha usado en reiteradas ocasiones para proteger a Assad.

"Según la actual ley internacional, solo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas puede sancionar el uso de la fuerza contra un estado soberano. Cualquier otra estrategia o medio para justificar el uso de la fuerza contra un estado independiente y soberano es inadmisible", agregó Putin.

Estados Unidos y Francia, su principal aliado en el tema Siria, dicen que están preparados para lanzar ataques sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU porque creen que Moscú vetaría cualquier uso de la fuerza.

Buque de guerra ruso, al mediterráneo

Un funcionario occidental de alto rango dijo que, aunque era poco probable que Moscú lo dijera en público, había señales de que las autoridades rusas creían que Assad era de hecho responsable del ataque con armas químicas y que había tensado el apoyo ruso a Siria.

Los ministros de Relaciones Exteriores también asistirán a la cumbre del G20 y discutirán sobre Siria.

Con aspecto confiado y relajado, Putin dijo que le correspondía a otros países convencer a Moscú de que Assad había usado armas químicas. Rusia había dicho previamente que sospechaba que los rebeldes eran responsables del ataque para provocar la respuesta militar estadounidense.

Putin dijo que había una "opinión" de que rebeldes vinculados a Al Qaeda eran los culpables.

En tanto, una fuente militar citada por la agencia estatal rusa Interfax dijo el miércoles que Rusia está enviando un buque de guerra al este del Mediterráneo para que se haga cargo de las operaciones navales en la región.

"El crucero Moskva se está dirigiendo al Estrecho de Gibraltar. En aproximadamente 10 días ingresará en el este del Mediterráneo, donde se hará cargo como buque de bandera de la fuerza de tareas naval", dijo la fuente.

La semana pasada, el Ministerio de Defensa ruso dijo que nuevos buques de guerra, incluido el Moskva, estaban siendo enviados al Mediterráneo, pero describió los movimientos como despliegues de rutina.