Ordenan a prisión que libere a depuesto líder egipcio Mubarak

Será puesto bajo arresto domiciliar, según autoridades

Simpatizantes el depuesto líder egipcio esperan su liberación. Foto Reuters

Un fiscal ordenó a una prisión de El Cairo que libere al depuesto líder Hosni Mubarak, dijo el jueves un funcionario, tras una semana de sangrienta agitación en la que el nuevo Gobierno de Egipto reprimió a los Hermanos Musulmanes del derrocado presidente Mohamed Mursi.

El destino inmediato de Mubarak será el Centro Médico Internacional del Ejército, un hospital del noreste de El Cairo, donde permanecerá bajo custodia, según declaraciones de su abogado confirmadas por fuentes médicas y militares.

La oficina del primer ministro dijo que Mubarak, que gobernó Egipto durante 30 años hasta que fue derrocado en 2011 mientras los levantamientos populares se extendían por el mundo árabe, sería puesto bajo arresto domiciliario.

Esa decisión fue tomada bajo un estado de emergencia de un mes de duración declarado la semana pasada, cuando la policía desalojó campamentos de protesta montados en El Cairo por seguidores de los Hermanos Musulmanes de Mursi para demandar que sea restituido en el cargo.

Unas 900 personas, entre ellos 100 soldados y policías, han muerto desde la semana pasada en Egipto, en el episodio más sangriento del país en décadas.

En los últimos hechos de violencia, hombres armados en un coche mataron a un mayor del Ejército y a un soldado en un ataque contra una patrulla cerca de la ciudad de Ismailia sobre el Canal de Suez, dijeron fuentes de seguridad el jueves. Dos soldados resultaron heridos. Los atacantes escaparon.

La inminente liberación de Mubarak desilusionó a muchos egipcios.

"Mubarak es un hombre que destruyó este país. ¨Y ahora va a salir en libertad?", se preguntó un hombre que dijo que estaba tratando de descubrir si su hermano, arrestado el sábado, estaba en la prisión Tora de El Cairo, donde el ex presidente de 85 años está detenido.

"Egipto está al borde y Dios sabe hacia dónde vamos", dijo un hombre con cabello gris, que no quiso dar su nombre pero se identificó como un seguidor de Mursi.

El hombre era uno de las 75 personas haciendo fila en la puerta de la prisión para visitar a sus familiares. No había manifestantes anti Mubarak o periodistas de medios estatales egipcios.