España ofrece mediar en crisis venezolana

España ayudará si Venezuela lo solicita y así a bajar la tensión tras los comicios, cuyos resultados no los reconoce la oposición

WASHINGTON. España está dispuesta a hacer de puente mediador entre oposición y gobierno en Venezuela si así se lo pide en algún momento el gobierno "soberano" de Nicolás Maduro, afirmó hoy en Washington el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo

"Estaremos absolutamente encantados de hacer algo, lo que se nos pida, lo que se nos demande, para garantizar una Venezuela en paz, prosperidad y estabilidad", aseguró el ministro español a periodistas tras hablar en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"España está siempre dispuesta a aproximar posiciones en cualquier región del mundo (…) y esa posibilidad es mayor en países con los que tenemos unos lazos tan importantes, como los iberoamericanos, y Venezuela", dijo García Margallo a periodistas en Washington.

"Estaremos absolutamente encantados de hacer algo, lo que se nos pida, se nos demande, para garantizar una Venezuela en paz, prosperidad y estabilidad", subrayó el ministro, luego de participar en una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en su honor.

Eso sí, puntualizó, España sólo actuará si así se lo pide Caracas.

"Venezuela es un país soberano y es la que tiene que tomar la decisión de acudir o no a pedir esa ayuda, pero estamos interesados en el futuro de Venezuela, como Venezuela está interesada en el futuro de España", dijo al respecto.

España y Venezuela vivieron tensiones diplomáticas tras las elecciones del 14 de abril, después de que García-Margallo instara al "diálogo" en un país con una "polarización muy fuerte", algo que el declarado vencedor de los comicios, el oficialista Nicolás Maduro, interpretó como un desconocimiento implícito de su victoria.

Maduro amenazó al gobierno español con represalias, pero se dio por satisfecho después de un comunicado con el que Madrid reconoció los resultados oficiales de los comicios.

No lo ha hecho así sin embargo el candidato opositor, Henrique Capriles, quien anunció que presentará esta semana un recurso legal de impugnación de los resultados electorales.

Como España, la mayoría de los países de la región han aceptado el resultado electoral proclamado por el Consejo Electoral Nacional de Venezuela, sin esperar al recuento de votos que reclama el candidato opositor. EE.UU. ha asegurado que no reconocerá a ningún vencedor de las elecciones presidenciales venezolanas hasta que no se efectúe la revisión "creíble" de las urnas que permita garantizar de "transparencia" a un proceso que Capriles ha cuestionado. El Gobierno de Maduro se resiste a la auditoría de las papeletas en las condiciones y extensión que propone la oposición: una auditoría del 100 % de los votos con revisión de los cuadernos electorales donde aparecen las firmas y huellas de los votantes.

En su discurso ante la OEA, el ministro español llamó a Europa a tener una política más activa con América Latina.

Cuando América Latina "comienza a mirar hacia Asia, hacia el Pacífico", Europa "haría bien en tomar nota de que, o tenemos una política más activa hacia el continente, o simplemente nos convertimos en un factor irrelevante", señaló.

Ante representantes de los 34 miembros activos de la organización continental, destacó el crecimiento económico que América Latina ha experimentado en los últimos años frente a Europa, sumida en la recesión.

"Esta relación no se puede parecer a la que había hace 20 años, porque las situaciones relativas han cambiado", dijo en referencia a que las relaciones ahora deben ser "simétricas".

"Si hace 20 años había una cierta inestabilidad en América Latina y una gran estabilidad en Europa, hoy por fortuna la estabilidad es la regla en América Latina, mientras que en Europa, y a las últimas elecciones me remito, estamos asistiendo al nacimiento de los populismos consecuencia de la crisis", agregó.

Mientras, la ventaja de Maduro sobre el líder opositor, Henrique Capriles, en las elecciones presidenciales quedó reducida a 225,000 votos tras contabilizarse el sufragio en el exterior, informó ayer el CNE.

En total se emitieron 57.992 votos, para una participación de 62.32%. Según los datos, Capriles ganó en el exterior con el 93.13% para un total de 53,845 votos, mientras que Maduro logró el apoyo de 6% del electorado venezolano que vive fuera del país con 3,919 sufragios.

La diferencia entre los candidatos permanecía hasta ahora de acuerdo con en el cuarto informe del CNE en 273,056 votos, 1.8 puntos porcentuales, dejando un resultado de 50.78 % a 48.95 %.

Ahora, la brecha se ubica en apenas 1.5 puntos porcentuales con 50.61 % para Maduro y 49.12 % para Capriles, con el voto escrutado en un 99.79 %. —AGENCIAS.

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