Tensa calma entre 2 coreas

Ambos países están en conflicto desde el año 1950, cuando Corea del Norte intentó unificar Corea del Sur por la fuerza. La comunidad internacional le pide a Norcorea "no jugar con fuego"

Fotografía facilitada por la agencia estatal KCNA, que muestra unas maniobras militares en Corea del Norte.

SEÚL. Corea del Norte ha declarado el "Estado de Guerra" contra Corea del Sur. Pero esta noticia no ha pillado por sorpresa a los surcoreanos, los cuales ya están acostumbrados a estas series de amenazas. Además, estos dos territorios llevan en tensión más de 60 años.

Mientras priva una tensa calma entre ambos países, la comunidad internacional le pidió a Norcorea que "no juegue con fuego" y "evite errores de cálculo" que puedan conducir a una escalada de la violencia.

"Confiamos en que todas las partes actuarán con la máxima responsabilidad y en que nadie cruzará el punto de no retorno", declaró el embajador para misiones especiales del ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Grigori Lógvinov.

En la misma línea se pronunció la Unión Europea, que instó a la calma tras el anuncio norcoreano, en especial para evitar que la tensión se dispare en un momento en que se desarrollan maniobras militares en la península de Corea.

Más contundente fue Alemania, que exigió a Pyongyang que deje de "jugar con fuego".

El Reino Unido advirtió a Corea del Norte que sus advertencias "amenazadoras" tan solo lograrán un "mayor aislamiento" mientras que el ministerio francés de Asuntos Exteriores expresó su "preocupación" y pidió al régimen de Pyongyang que se abstenga de "toda nueva provocación".

Francia pidió igualmente a Corea del Norte "cumplir sus obligaciones internacionales, principalmente en el marco de las resoluciones pertinentes de la ONU, y retomar rápidamente el camino del diálogo".

El anuncio de Pyongyang es la más reciente de una serie de amenazas de Corea del Norte, recibidas con duras advertencias de Corea del Sur y EE. UU. y que preocupan al mundo.

El dictador norcoreano, Kim Jong-un, elevó el viernes las amenazas al ordenar tener preparados los misiles para atacar en "cualquier momento" intereses de EE. UU. y Corea del Sur, donde han alertado de movimientos inusuales en las bases norcoreanas.

En caso de provocación "temeraria" de EE. UU., las fuerzas norcoreanas "deberán atacar sin piedad el [territorio] continental estadounidense [...] las bases militares del Pacífico, incluyendo a Hawai y Guam, y las que se encuentran en Corea del Sur", declaró Kim, citado por la agencia oficial

El conflicto con Corea del Norte escaló el mes pasado, luego de que la ONU ampliara sus sanciones contra el país asiático por realizar su tercer ensayo atómico y de que Corea del Sur y EE.UU. realizaran maniobras militares conjuntas.

La Guerra de Corea fue uno de los conflictos que se iniciaron después de la Guerra Fría. Se libró en la Península de Corea desde junio de 1950 hasta julio de 1953. El conflicto fue liberado debido a que Corea del Norte quería unificar toda la península, pero no lo hizo mediante el diálogo sino que fue mediante la fuerza.

Los motivos de Corea del Norte para invadir Corea del Sur tuvieron que ver con la frontera establecida entre ambas repúblicas, así como con las propias circunstancias internacionales. La Unión Soviética, que apoyó al Norte, boicoteó la acción de la Organización de las Naciones Unidas cuando se produjo el ataque.

La Guerra de Corea tuvo su origen en el avance soviético sobre los territorios del Lejano Oriente, avance que se había visto favorecido con el triunfo de los comunistas en la Revolución China.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Corea volvió a ser dividida en dos zonas: la del Norte, apoyada por la Unión Soviética, y la del Sur, apoyada por EE. UU.

El 25 de junio de 1950, el ejército norcoreano invadió a Corea del Sur en una clara provocación contra el dominio estadounidense en esa región.

Casualmente, utilizó ejercicios militares de pantalla para atacar por sorpresa al sur y así se desató la guerra.

Volviendo al presente, lo que puede estar ocurriendo es que su propia actitud en el pasado esté haciéndolo sospechar que ahora su contraparte está tramando lo mismo: usar los ejercicios como cortina para un ataque. Actualmente, EE. UU. y Corea del Sur llevan a cabo maniobras militares en la Península de Corea, en el marco de una serie de ejercicios que realizan todos los años.

Siguiendo con la historia, el 27 de julio de 1953, tras una serie de difíciles negociaciones, se firmó el armisticio en la llamada Pagoda de la Paz, quedando el paralelo 38 como línea de separación entre las Coreas.

El fin de la guerra no mejoró las relaciones entre los dos bloques, e incluso el armisticio se había retrasado debido en gran parte a que ninguno de ellos estaba dispuesto a ceder, no sólo por razones propias de la rivalidad entre los bloques occidental y oriental, sino también en virtud de las presiones y problemas que cada superpotencia tenía en su ámbito interno.

Hay pocos motivos para pensar que realmente va a cumplir algunas de sus amenazas más mortíferas. Al menos en el corto plazo.

En primer lugar porque el principal destinatario del duro discurso del jefe supremo, Kim Jong-un, es interno: no se puede obviar el gran problema de legitimidad que lo asecha.

Con 30 años recién cumplidos, debió ser rápidamente promovido en la jerarquía militar por su padre, que veía que su muerte era inminente y que tenía que dejar mínimamente preparado a su sucesor. El problema es que, como consecuencia, ascendió sin mostrar que efectivamente tuviera las calificaciones necesarias. Así, mostrarse como un jefe fuerte frente a los enemigos nacionales puede ganarle algo de ese respeto político y militar.

En segundo lugar, más allá de la omnipotencia de sus demostraciones de fuerza, la tecnología nuclear norcoreana sigue siendo demasiado defectuosa como para atreverse a un enfrentamiento con la máxima potencia militar del planeta.

Habrá que esperar hasta fines de abril, cuando concluyan los ejercicios militares en el sur, para ver si efectivamente la actitud beligerante del norte se debía a un temor despertado por ellos. De manera que, ya concluidos, las amenazas podrían empezar a ceder. —AGENCIAS.