Autor de matanza de Newtown tenía un arsenal de armas

En cinco minutos, Adam Lanza disparó 154 balas con su rifle semiautomático. Con una bala de pistola se voló la cabeza

Un coche de la policía abandona, el pasado 18 de diciembre, la casa donde Adam Lanza vivía con su madre. FOTO EDH

Adam Lanza mató a 20 niños, seis adultos, incluída su madre, y luego volvió el arma contra sí mismo el pasado 14 de diciembre en el colegio Sandy Hook de Newtown (Connecticut). El joven de 20 años acabó con la vida de su madre mientras dormía en su casa con un rifle del calibre 22. Desde allí partió a iniciar una tragedia que conmocionó a Estados Unidos –aunque parece que no lo suficiente como para que 100 días después no se haya avanzado en una legislación del control de armas-. La masacre del colegio la cometió con otro rifle de asalto –de esos que quiere prohibir el presidente para la venta común-, un poderoso Bushmaster del calibre 223. Lanza se suicidó con una clásica Glock de balas de 10 milímetros. Al lado de su cadáver yacía otro revolver y 30 recargas para el Bushmaster.

Eso es lo que el asesino llevó consigo. En su casa acumulaba un arsenal que contaba con más de mil cartuchos de munición, pistolas, cuchillos, una bayoneta y tres espadas samurais –además de un certificado de tiro de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, siglás en inglés)-. La poderosa NRA se ha apresurado ya a emitir un comunicado para declarar que no tiene constancia de ninguna relación entre la asociación y Adam Lanza y calificó esa información de "imprudente, falsa y difamatoria".

Los detalles de tal polvorín se han hecho públicos hoy –junto con otras tres órdenes de registro- tras mantenerse en secreto durante 100 días –algunos detalles siguen vedados a la opinión pública, como los números de serie de las armas o el nombre de un testigo que ha colaborado en la investigación-. Los documentos muestran que la policía encontró una caja fuerte en la habitación del joven el día después de la matanza. "La caja estaba abierta y no había indicación de que se hubiera forzado", según ha declarado el fiscal Stephen Sedensky. Todo apunta a que las armas usadas por Lanza fueron compradas por su madre, a pesar de informaciones que en principio dijeron que, al menos, él había adquirido uno de los rifles con lo que cometió el asalto.