Estados Unidos

Obama presiona a Congreso para buscar reforma migratoria

Encuestas muestran que hay apoyo en la ciudadanía para que extranjeros indocumentaos se conviertan en ciudadanos estadounidenses

FOTO AP

El presidente estadounidense, Barack Obama, instó el lunes al Congreso a reunir el "coraje político" para aprobar rápidamente la reforma migratoria.

En declaraciones realizadas en una ceremonia de naturalización de 28 nuevos ciudadanos estadounidenses en la Casa Blanca, Obama dijo que estaba encantado con los pasos tomados para reformar las leyes de inmigración y que quiere que el proceso se complete en los próximos meses.

"Espero que el proyecto de ley avance. Espero que el debate comience el mes próximo", dijo. "Quiero convertir ese proyecto en ley lo antes posible", agregó.

Obama apuntó a los logros de muchas de las 28 personas que se habían convertido en ciudadanos estadounidenses y dijo que los inmigrantes habían revitalizado la fuerza laboral y beneficiado los negocios.

"Si queremos seguir atrayendo a los mejores y más brillantes que el mundo tiene para ofrecer, necesitamos hacer un mejor trabajo para recibirlos", dijo.

Las reformas que hacen más fácil que los extranjeros indocumentados se vuelvan ciudadanos han cobrado fuerza en el Congreso desde que los votantes hispánicos apoyaron masivamente a Obama en la elección presidencial de noviembre.

Las últimas encuestas muestran un fuerte apoyo para encontrar la forma para que los extranjeros indocumentados se conviertan en ciudadanos estadounidenses.

El Congreso está en un receso de dos semanas pero se espera que traten el tema de inmigración y otros asuntos después de haber estado metidos de lleno con el presupuesto.

Un grupo de ocho senadores demócratas y republicanos está trabajando en un plan que crearía un proceso de 10 ó 15 años que llevaría a 11 millones de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos a conseguir la ciudadanía.

El proceso para obtener la ciudadanía podría llamarse un camino hacia la "tarjeta verde" para aliviar la oposición entre los republicanos, aunque asesores del Senado la han calificado como una distinción semántica.

La llamada tarjeta verde, que ya no es más de ese color, le permite a los extranjeros vivir y trabajar en Estados Unidos y en última instancia aplicar para conseguir la ciudadanía.

Legisladores están tratando de lograr un proyecto de ley para el mes próximo. Una votación del Senado se realizará en junio o julio. Un obstáculo es la división entre organizaciones empresariales y laborales sobre cómo manejar el flujo de la fuerza laboral no capacitada en Estados Unidos.

Obama instó a los legisladores a llegar a una conclusión.

"Debemos finalizar el trabajo porque este tema no es nuevo", dijo. "En este punto, debemos reunir el coraje político para hacer lo que se necesita hacer", concluyó el mandatario.

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