Francés escala hotel cual Hombre Araña en Cuba

El temerario ya ha escalado el Empire State de Nueva York y el puente Golden Gate de San Francisco, entre otras estructuras

El Hombre Araña francés en plena acción. Foto Reuters

Pura Felicidad. Al estilo de King Kong o el Hombre Araña, el temerario francés Alain Robert escaló el lunes el famoso hotel Habana Libre en la capital cubana, sin cuerdas ni red de seguridad.

Cientos de curiosos, entre turistas y locales, vitorearon desde calles y balcones mientras Robert iniciaba su ascenso del Hotel Libre, un edificio de 27 pisos que una vez fue el Hilton de la ciudad.

"Esto es pura felicidad", exclamó Robert con amplia sonrisa tras lograr su hazaña en 30 minutos.

"La escalada no fue complicada. Yo siempre supe que sería así. Quería complacer a los espectadores, sobre todo los niños que eran muchos, los oía gritar. Para mí es un estímulo tremendo, me empujan hacia arriba no hacia abajo", comentó el trepador a la prensa, hablando en francés.

Conocido como "El Hombre Araña" Robert, de 50 años y escasos 50 kilos para 1.64 metros de estatura, comenzó a trepar el edificio de 126 metros (413 pies) justo después de la 1 de la tarde, luciendo una camiseta blanca y pantalones de lycra negros. Media hora después llegó al último piso, donde se paró en equilibrio sobre la baranda del balcón y saludó a la gente con los dos brazos alzados en señal de victoria.

Robert no tiene ningún ritual o fetichismo para escalar.

"Lo principal es contar conmigo mismo, no con los demás. Yo no creo que si tengo algún problema me lo va a resolver un talismán", recalcó.

Para él lo importante son "sus manos" porque el éxito depende del "agarre".

Antes del intento, cuidadosamente se pone esparadrapo en cada dedo y en la cintura lleva colgado un bolsito con el polvo blanco de magnesia con el que cada tanto se retoca los dedos.

Lo demás, según Robert, depende de cualidades como "la flexibilidad, la ligereza", pero por encima de todo "la motivación y la mente", explicó apuntando la cabeza con un dedo.

"En lo que hago hay una gran determinación y también la realización de un sueño de niño, llevo 39 años haciendo esto, y aun cuando aquí no era difícil, lo importante es ser fiel a lo que siempre quise lograr, además comunicar y descubrir a la gente", manifestó el francés.

Cada dos o tres pisos, Robert se soltó los brazos y saludó a la gente. Haciendo señas con los brazos le pidió a la gente que lo aplaudiera. Cuando llegó al piso 15, se apartó un poco de la columna por la que estaba subiendo para saludar a unos trabajadores que se encontraban en un balcón. En el piso 20 tomó algo en una botella que le dio su manager, Claude Megí¨ve.

"Es un salvaje" exclamó Ernesto, un espectador. Mientras la mayoría de la gente exclamaba, "¡Está loco!".

Robert ya ha escalado estructuras mucho más altas, como la otrora Torre Sears de Chicago, el Empire State Building de Nueva York y el puente Golden Gate de San Francisco.

Hace dos años le tomó seis horas subir el edificio más alto del mundo en la actualidad, con 828 metros (2.717 pies), el Burj Khalifa en Dubai, aunque para ese ascenso sí usó algún equipo de seguridad.