Guatemala: Culpan al narco por masacre en Huehuetenango

En el hecho murieron siete personas calcinadas, entre ellas una fiscal. Sus cadáveres fueron encontrados distribuidos en dos vehículos quemados

Siete personas murieron calcinadas la tarde del domingo en Huehuetenango. Foto tomada de la Prensa Libre

El presidente Otto Pérez Molina culpo a narcotraficantes el lunes de haber perpetrado el atentado en cual fallecieron una fiscal, una funcionaria vinculada con la presidencia y otras cinco personas, muertas a tiros y luego calcinadas la víspera.

"Esto es claramente una acción de pleitos entre narcotraficantes", dijo Pérez Molina a periodistas.

Por su parte, el ministerio de Gobernación informo que un número indeterminado de hombres armados, con los rostros cubiertos por pasamontañas, a bordo de camionetas interceptaron el vehículo viajaban la fiscal, una funcionaria de la Secretaria de Obras Sociales de la Esposa de Presidente (SOSEP), y otras dos personas que habían ido a la inauguración de un hotel en la ciudad de La Mesilla, colindante con México a 300 kilómetros al noroeste de la capital guatemalteca.

El hecho se produjo a mitad de camino entre La Mesilla y Huehuetenango, a donde regresaban las víctimas.

El ministerio público identifico a la fiscal como Irma Yolanda Olivares, quien trabajaba en la fiscalía distrital de Chiquimula, un departamento al oriente del país. Con ella se encontraban la funcionaria de la SOSEP Jeanefer Carolina Hernández Moscoso, su hermana Karla Fabiola Hernández Moscoso y el empresario Luis Antonio Palacios.

La camioneta estaba acribillada a balazos y en su interior estaban los cadáveres calcinados.

En las inmediaciones del lugar del ataque se encontró otra camioneta con tres individuos muertos de manera parecida, informaron las autoridades. Sin embargo, no se ha podido determinar quiénes viajaban en el segundo vehículo ni si tenían relación con el primero, dijo a The Associated Press el subsecretario general del Ministerio Público, Ricardo Guzmán.

La Fiscal General, Claudia Paz y Paz, envió un equipo especial de fiscales e investigadores de la capital y se comprometió con su oficina, el presidente y la población de esclarecer los hechos y procesar a los responsables.

Califico el hecho como un atentando en contra de la persecución penal que se está llevando a cabo en el país.

"La muerte de un miembro del equipo del Ministerio Público es un serio atentado contra la institucionalidad y contra el trabajo realizado desde cada fiscalía para combatir la impunidad en este país", dijo Paz por medio de un comunicado.

La muerte de la fiscal es la primera de una autoridad similar en Guatemala desde que en 2011 un fiscal fue descuartizado por el grupo mexicano de las drogas Los Zetas.

Guatemala, con 14 millones de habitantes, tiene una de las tasas de homicidios más alta del mundo con 39 por cada 100.000 personas, , según la ONU. Esa cifra es mayor que la registrada en México donde desde 2006 se lleva al cabo una campaña militar contra el crimen organizado.

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