Egipto con más disturbios y sin periódicos

Cientos de manifestantes se reunieron cerca de la casa del mandatario en un suburbio de El Cairo

Unas 18 personas resultaron heridas en enfrentamientos al lado del palacio presidencial, al que el gobernante abandonó. Foto EDH / REUTERS

EL CAIRO. La policía de Egipto combatió a miles de manifestantes fuera del palacio del mandatario Mohamed Mursi ayer en El Cairo, lo que llevó al gobernante islamista a abandonar el edificio.

Funcionarios lanzaron gas lacrimógeno a unos 10 mil manifestantes indignados por la idea de Mursi de realizar un referendo sobre una nueva Constitución el 15 de diciembre. Algunos pasaron vallas policiales alrededor de su palacio y protestaron al lado del muro perimetral.

Varios centenares de manifestantes se habían reunido en las cercanías de la residencia presidencial egipcia en lo que calificaron como una "última advertencia" a Mursi.

Dos fuentes dijeron que Mursi abandonó el palacio presidencial debido a las protestas.

"El presidente dejó el palacio", dijo a Reuters una fuente de la presidencia que pidió no ser identificado. Una fuente de seguridad también dijo que Mursi había salido del edificio.

El presidente de Egipto desató una ola de protestas cuando el 22 de noviembre se adjudicó temporalmente poderes extraordinarios, a través de un decreto con el que buscaba evitar que un sistema judicial aún dominado por personas asignadas por su predecesor Hosni Mubarak impida la compleja transición política en Egipto.

"El pueblo quiere la caída del régimen", gritaban los manifestantes ayer.

El presidente islamista, que enfrenta la crisis más grave de su mandato de seis meses, no ha mostrado señales de ceder ante la presión.

La policía antidisturbios se había desplegado previamente alrededor del palacio presidencial, luego de que los activistas dijeran que marcharían a la residencia de Gobierno. Los manifestantes gritaban "váyanse, váyanse" y sostenían banderas egipcias con inscripciones que decían "No a la Constitución".

Los manifestantes se reunieron frente a dos mezquitas en el norte de El Cairo antes de marchar hacia el palacio de Gobierno.

Grupos opositores han acusado a Mursi de establecer un escenario político dictatorial para avanzar con una Constitución delineada por una Asamblea dominada por musulmanes.

Los periódicos independientes más leídos no publicaron sus ediciones ayer en protesta a lo que llamaron la "dictadura" de Mursi.

"La presidencia cree que la oposición es demasiado débil e inoperante. Hoy (martes) es el día que les demostramos que la oposición es una fuerza con la que tendrán que vérselas", dijo Abdelrahman Mansour en la Plaza Tahir de El Cairo, el epicentro de la revuelta que derrocó a Mubarak. — AGENCIAS