Israel y Hamás acuerdan un alto al fuego

El pacto prevé el cese de hostilidades entre ambas partes y la próxima apertura de los pasos fronterizos

El cese del fuego se logró a pesar del estallido de un autobús en Tel Aviv, cerca del Ministerio de Defensa israelí, que dejó a 27 heridos, ayer por la mañana, y pese a que los ataques aéreos israelíes persistían en Gaza. foto edh /reuters

FRANJA DE GAZA/JERUSALÉN. Israel y el grupo palestino Hamás acordaron ayer un alto el fuego para poner fin a sus peores enfrentamientos en casi cuatro años y se comprometieron a detener los ataques mutuos. Israel prometió relajar su bloqueo sobre la Franja de Gaza.

Los habitantes de Gaza salieron de sus hogares después de una semana en medio de cantos y un ambiente festivo. Hombres armados dispararon al aire en celebración y las palabras "Dios es grande" se escuchaban en los parlantes de las mezquitas. En las escuelas administradas por la ONU en Gaza, donde miles de personas se habían refugiado, los niños y sus padres vitorearon y aplaudieron. "Solo espero que se comprometan con la paz", dijo Abdel-Nasser al-Tom, en la Franja de Gaza.

Israel lanzó una ofensiva militar contra la Franja de Gaza el 14 de noviembre luego de una intensificación en los ataques con cohetes disparados por milicianos palestinos desde hace meses.

Sin embargo, el fuego de cohetes siguió sacudiendo el sur de Israel después de la hora límite del alto el fuego, dijeron autoridades, y los colegios planeaban seguir cerrados hoy como medida de precaución en caso de que se siguieran lanzando cohetes.

El acuerdo, negociado por el nuevo gobierno islamista de Egipto, consolidó su papel como líder en el cambiante Medio Oriente después de dos días de intensa diplomacia itinerante que hizo que la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton viajara apresuradamente a la región. Según el acuerdo, Egipto jugará un papel clave en la preservación de la paz.

El jefe de Hamás Khaled Mashaal dijo que al acuerdo incluyó un compromiso para abrir todos los cruces fronterizos con la Franja de Gaza, incluido el importante cruce de Rafah con Egipto. Una copia del acuerdo obtenida por la agencia AP era en gran medida imprecisa sobre los detalles de los cruces fronterizos.

Minutos antes de la entrada en vigor de la tregua, hubo un espasmo de ataques palestinos con cohetes y ofensivas aéreas israelíes, entre ellos uno que mató a un hombre.

Después de las 9:00 horas, los ataques cesaron, pero el fuego de cohetes continuó, y unos 12 se lanzaron contra Israel durante la siguiente hora después de la tregua, dijo el portavoz policial Micky Rosenfeld.

Desde que la violencia comenzó el 14 de noviembre, Israel lanzó más de 1,500 ataques aéreos y otras represalias contra objetivos en la Franja de Gaza, mientras que más de 1,000 cohetes palestinos cayeron en Israel. En total, las hostilidades provocaron la muerte de más de 161 palestinos, entre ellos decenas de civiles y cinco israelíes.

El canciller egipcio, Mohamed Kamel Amr, anunció la tregua, que coronó días de esfuerzos diplomáticos intensos en los que participaron gobiernos de varias naciones. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, estuvo de pie junto a Amr mientras él hizo el anuncio a los medios.

El acuerdo "mejorará las condiciones de los habitantes de Gaza y dará seguridad al pueblo de Israel", dijo Clinton a los periodistas en El Cairo.

En Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que aceptó el acuerdo tras efectuar consultas con el presidente Barack Obama, a fin de permitir que los civiles israelíes vuelvan a su vida normal. Precisó que él y Obama también convinieron trabajar juntos para frenar el contrabando de armas hacia la Franja de Gaza. La Casa Blanca lo confirmó.

"Sé que hay ciudadanos que esperaban una operación militar más amplia, algo que puede ocurrir de ser necesario, pero en este momento lo correcto para el Estado de Israel es aprovechar esta oportunidad para llegar a un alto el fuego duradero", indicó.

Netanyahu reconoció que "la complejidad en Oriente Medio ha aumentado mucho en los últimos años", por lo que las circunstancias exigen "navegar con inteligencia y con fuerza, pero teniendo en cuenta las circunstancias políticas", en referencia a los cambios políticos originados por la Primavera Árabe.

El pacto

De acuerdo con una copia del acuerdo, obtenida por agencia AP, Israel y todos los grupos palestinos acordaron un cese de "todas las hostilidades".

Eso significa que Israel suspenderá los ataques de altos funcionarios de Hamás y los bombardeos a suelo palestino, en tanto que los palestinos cesarán los ataques con cohetes desde la Franja de Gaza y las incursiones transfronterizas.

Israel prometió que, luego de un breve periodo de enfriamiento de 24 horas, "abriría los cruces y facilitaría el movimiento de personas y el traslado de bienes, y se abstendría de restringir el libre movimiento de los habitantes". Israel ha mantenido el bloqueo desde que Hamás tomó el poder en Gaza en 2007, aunque ha levantado gradualmente muchas de las restricciones.

Según el acuerdo, Egipto tendrá un papel preponderante en mantener la paz.

Según el acta del acuerdo referido al alto el fuego decretado en Gaza, el mecanismo de cumplimiento determina que Egipto tiene que obtener garantías de cada parte de que no ejecutarán ninguna acción que viole el alto el fuego.

En caso de que haya cualquier comentario u observación, las partes se comprometen a recurrir a Egipto para que lo evalúe.

Horas antes de que se hiciera el anuncio, una bomba estalló en un autobús en Tel Aviv que estaba cerca del cuartel general militar de Israel, hiriendo a 27 personas. Se temía que el ataque complicara las gestiones diplomáticas para lograr una tregua entre Israel y los combatientes palestinos de la Franja de Gaza, gobernada por Hamás.

La bomba, que calcinó el autobús y destruyó todas sus ventanillas, fue el primer ataque explosivo en Tel Aviv desde 2006.

El ataque en Tel Aviv, que según las autoridades israelíes consistió en un dispositivo abandonado en el interior del autobús por un hombre que luego se bajó, ocurrió al mediodía en una de las carreteras más concurridas de la ciudad costera, cerca del Museo de Tel Aviv, el juzgado y frente a la sede de la defensa nacional de Israel. Aunque Hamás no se responsabilizó del ataque, lo aprobó.

Bassem Ezbidi, analista político de Cisjordania, opinó que era poco probable que Hamás haya organizado el ataque, pues se arriesgaría a perder el apoyo internacional que ha recibido .

"Si Hamás quiere atacar a civiles, lo haría disparando cohetes, no atacando autobuses porque esos ataques dejaron un mal recuerdo en la mente de la gente. Hamás no necesita esto ahora", agregó. —AGENCIAS

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