Obama ofrece reforma migratoria para 2013

b El 20 de enero de 2013 rendirá juramento como presidente de los EE.UU.

El reelegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció ayer su primera rueda de prensa. foto edh / ap

WASHINGTON. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama anunció ayer que espera enviar al Congreso un proyecto de ley de reforma migratoria poco tiempo después de juramentarse el 21 de enero para un segundo mandato de cuatro años.

Al ofrecer su primera conferencia de prensa desde su reelección el 6 de noviembre, Obama dijo que sus colaboradores ya han iniciado conversaciones con congresistas de ambos partidos y ambas cámaras para afinar los detalles.

"Confío en que podamos hacer una reforma migratoria (...) Hay que aprovechar el momento", afirmó.

Calificó de "indicio positivo" que los republicanos hayan reflexionado sobre la reforma migratoria tras la gran participación de votantes hispanos.

Indicó que la reforma migratoria debe incluir la seguridad fronteriza, multas para empresas que contraten a inmigrantes no autorizados y "una senda a la legalización para aquellos que viven en este país y no han cometido crímenes. Es importante para ellos pagar impuestos atrasados, aprender inglés, pagar una multa y darles una avenida para su legalización", dijo refiriéndose a los 11 millones de inmigrantes no autorizados que residen en EE.UU.

Señaló que también suspenderá en forma definitiva las deportaciones de algunos inmigrantes menores de 30 años, conocidos como Dreamers.

Ante los medios, Obama dijo que la participación de los latinos en esos comicios fue "tremendamente inspiradora" y dijo que tras elecciones anteriores en la que los hispanos acudían a las urnas menos que el resto de la población, la tendencia "ha empezado a cambiar".

Hace cuatro años, cuando ganó por primera vez la Casa Blanca, Obama prometió a los votantes hispanos que durante los primeros seis meses de su gobierno, presentaría al Capitolio una reforma integral a las leyes de inmigración, humana, justa. Además, ofreció que dejaría de tratar como criminales a los inmigrantes indocumentados, pero nunca cumplió su palabra.

Señaló específicamente que el sector agrícola de los EE.UU. será uno de los mayores beneficiados con una reforma migratoria amplia, aunque, en términos generales, manifestó que con los cambios que se vaticinan se beneficiarán todos los inmigrantes indocumentados que cumplan con todos los requisitos que se les impondrán.

Obama fue extremadamente cauto al pronunciarse sobre el "caso Petraeus". Aseguró que el escándalo no ha perjudicado la seguridad del país, pero no quiso confirmar o descartar que información confidencial de menor calibre haya sido divulgada. "No tengo evidencia en este momento de que se haya revelado información confidencial que tuviera un impacto negativo en la seguridad" del país, dijo Obama.

El general David Petraeus, dimitido el viernes como director de la CIA al descubrirse su relación sentimental con la autora de su biografía, Paula Broadwell. Obama no se refirió al general John Allen, relacionado con el caso, pero cuya actuación de momento no se ha demostrado impropia.

—AGENCIAS

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