Sigue cerrada la carrera hacia la Casa blanca

La Convención del Partido Republicano para oficializar a su candidato inicia el lunes

WASHINGTON. Pese a toda la atención que recibió Mitt Romney por haber elegido al representante Paul Ryan como compañero de la fórmula republicana, no pudo modificar su posición frente al presidente estadounidense Barack Obama y la campaña se mantiene muy cerrada cuando faltan menos de tres meses para las elecciones, reveló ayer una nueva encuesta de AP-GfK.

En general, 47 % de los votantes registrados dijeron que planean respaldar la reelección de Obama y el vicepresidente Joe Biden en noviembre, mientras que el 46 % se pronunció a favor de Romney y Ryan. Eso significa pocos cambios desde la encuesta de AP-GfK en junio, cuando la proporción era del 47 % para la fórmula demócrata y el 44 % para la republicana.

Al mismo tiempo, aumentó la brecha cuando se le preguntó a los votantes quién creía que ganaría. Un 58 % de los adultos dijeron esperar que Obama sea reelegido, mientras que sólo el 32 % dijo creer que Romney y Ryan ganarán.

Después de poco más de una semana en la campaña electoral, Ryan tiene una percepción favorable entre el 38 % de los adultos, mientras que el 34 % lo ve desfavorablemente. Entre los votantes empadronados, sus números son ligeramente mejores: 40 % favorable y un 34 % desfavorable. Ryan sigue siendo un desconocido para aproximadamente un cuarto de los votantes.

Romney designó como compañero al conservador Ryan, de 42 años y presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes, el 11 de agosto . La encuesta de AP-GfK se realizó del 16 al 20 de agosto.

Romney y Ryan serán nominados oficialmente como candidatos del Partido Republicano a la presidencia y la vicepresidencia la semana próxima durante la Convención Nacional Republicana, en Tampa, Florida. Los demócratas celebrarán su convención la semana siguiente en Charlotte, Carolina del Norte.

Lo cerrado de la contienda refleja divisiones partidistas profundas en todo Estados Unidos.

Entre los electores verdaderamente independientes -quienes dicen que no se inclinan hacia ningún partido- está disminuyendo la proporción de indecisos, pero tanto los candidatos demócratas como los republicanos están recabando nuevos simpatizantes más o menos al mismo ritmo.

Sin embargo, Romney mantiene una ventaja en este grupo, con el respaldo del 41 % de los independientes y el 30 % de Obama. El 21 % dice todavía que no apoya a ninguno.

Entre todos los votantes, el 23 % dice estar indeciso o que aún no ha confirmado a su candidato.

La elección presidencial en Estados Unidos no se decide por el voto popular total, sino por los delegados que se consiguen en cada Estado y que son los que votan directamente para elegir al presidente. Hay una serie de estados claves como Ohio, Iowa, New Hampshire, Virginia, Florida o Nevada en los que la disputa no está decidida.

Otra encuesta

Según sondeo de Wall Street Journal/NBC, Obama aventaja en 4 puntos a Romney.

La encuesta, para la que fueron interrogados 1,000 votantes registrados, entre el 16 y el 20 de agosto, da un 48 % a Obama y un 44 % a Romney, con 3 puntos de margen de error.

Los encuestados consideraron que Romney tiene mejores habilidades directivas (45 %), ideas para mejorar la economía (44 %) y capacidad para cambiar la forma de hacer política en Washington (37 %).

Pero el público sigue pensando que el exgobernador de Massachusetts -un empresario de gran fortuna- no entiende las preocupaciones del estadounidense medio. Así lo cree el 54 % frente al 44 %.

Según Peter Hart, que formó parte del equipo de análisis de la encuesta, Romney llega a la Convención Republicana, que se celebrará la próxima semana y en la que será nominado oficialmente, "con mucho trabajo para reparar su imagen".

La encuesta también muestra algunas debilidades que tendrá que afrontar Obama, como una tasa de desempleo que llegó al 8.3 % en julio pasado.

El 49 % de los consultados desaprueba la gestión de Obama, que inició en enero de 2009, frente al 48% que sí lo hace; mientras dos tercios creen que el país va por mal camino.

Estas cifras contrastan con las del principio de su mandato cuando llegó a tener el 61 % de la aprobación, en abril de 2009, frente al 30 % de oposición.

Aunque su pico más bajo lo registró en agosto de 2011 en plena crisis económica que recibió un índice de desaprobación del 51 % y un 44 % de apoyo.—AGENCIAS.