Policía y soldados frustran masacre en cancha de San Pedro Perulapán

Supuestos pandilleros dispararon al azar a lugareños

Dos investigadores policiales recolectan evidencias en la cancha donde fue el atentado. Foto EDH / Miguel Villalta

Decenas de habitantes del cantón Buenos Aires, en San Pedro Perulapán, Cuscatlán, se libraron ayer de morir en un ataque cometido por cuatro presuntos pandilleros de la 18 contra los asistentes a un encuentro deportivo.

Los jugadores y aficionados estaban concentrados, a las 9:00 de la mañana, en una cancha improvisada sobre la línea férrea, cuando de entre veredas rodeadas de maleza salieron los delincuentes y les dispararon al azar.

Según un jefe policial, dos miembros del equipo fueron alcanzados por las balas, aunque sus lesiones no fueron de gravedad.

En el momento del ataque, tres militares y un agente policial iban llegado al lugar para brindar seguridad durante el juego y, al ver que los pistoleros atacaban a los lugareños, les dispararon para frustrar el hecho.

Uno de los atacantes cayó herido cerca de los agentes y otro no logró escapar. Ambos fueron capturados de inmediato y les decomisaron una pistola calibre 9 milímetros y un revólver.

El delegado policial informó que minutos después, cuando inspeccionaban la escena, descubrieron un rastro de sangre que de la cancha conducía hacia una vivienda.

Al registrar el inmueble encontraron escondidos a los otros dos pandilleros, quienes estaban lesionados de bala en las extremidades.

De acuerdo a las autoridades, los hombres ingresaron a la propiedad privada en su intento por escapar, y lanzaron en una bodega de la casa un fusil AK 47 y un revólver.

Los atacantes fueron identificados como José Antonio R., apodado El Black, de 25 años; Mario Adalberto B. D., alias El Flaco, de 19, y Mario Heriberto C. G.

Junto a ellos fue aprehendido Juan Francisco S., apodado Juan Camaney, de 21 años. Este último, según informó la institución policial, logró recientemente evadir un operativo policial que fue realizado en Santa Cruz Michapa, en busca de pandilleros acusados de extorsión.

La corporación policial informó que los cuatro supuestos mareros tienen antecedentes delictivos. Tres de ellos residen en distintos municipios de Cuscatlán y el otro habita en la colonia IVU, en San Salvador.

Control territorial

Tres horas después de registrado el tiroteo, las autoridades no habían logrado establecer porqué los sujetos abrieron fuego contra los asistentes al partido.

"Aún desconocemos eso, pero creemos que por el tipo y la cantidad de armas que les decomisamos, estos sujetos querían cometer una masacre", sostuvo el jefe policial.

El sector donde ocurrió la balacera es asediada por la Mara Salvatrucha, eso aseguran las autoridades y se comprueba al ver los grafitis con los que están marcadas las paredes de algunas viviendas.

Algunos habitantes que hablaron bajo condición de anonimato manifestaron que la mayoría de pandilleros que residen en el cantón Buenos Aires ya han sido capturados y están recluidos.

Por esa razón, algunos lugareños que se atrevieron a relatar lo sucedido creen que la mara rival se ha aprovechado de eso y con ataques como el de ayer pretenden infundir temor y ganar territorios.

El asedio al que las pandillas tienen sometido a los pobladores es tal que varias horas después del incidente los pobladores no se atrevían a salir de sus casas.

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