Cinco mareros a la cárcel por siete asesinatos

Entre sus víctimas figuran el dueño de una tienda y una persona que se dedicaba a pastear ganado

El arqueólogo de la Fiscalía Israel Ticas trabaja en la exhumación de cadáveres en el cantón El Cobanal, Colón, La Libertad.

José Tomás Cruz era dueño de una tienda en el cantón El Cobanal de Colón, La Libertad, y los pandilleros que operaban en la zona lo comenzaron a extorsionar, pero él se negó a pagarles.

Un día se armó de valor y capturó al marero que había llegado con un teléfono para entregárselo a Cruz, a través del cual le iban a imponer la cuota de la extorsión. Enseguida llamó a la Policía para entregárselo a los agentes.

Con lo que no contaba Cruz es con que días después del incidente, el 15 de mayo de 2010, varios pandilleros entraron a su casa de forma violenta y lo asesinaron a balazos.

En otro caso, a René Alexander Espinoza Orellana lo acribillaron a balazos mientras se dedicaba a pastear unos semovientes. Este ataque fue perpetrado un año antes, en 2009, y fue cometido también por pandilleros que delinquían en el cantón El Cobanal.

Las investigaciones fiscales arrojaron que los mareros confundieron a Espinoza Orellana como integrante de la pandilla 18. Sin embargo, esas investigaciones revelaron que la víctima se dedicaba a las tareas agrícolas y no tenía nada que ver con pandillas.

Por los dos asesinatos anteriores y otros cinco más fueron condenados cinco pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS) del referido lugar.

La fiscal del caso, Melba Fajardo, explicó que el Tribunal de Sentencia de Santa Tecla se convenció de que las pruebas aportadas por la Fiscalía demostraban que los cinco pandilleros son culpables de un total de siete asesinatos, registrados entre los años 2009 y 2010.

Para sustentar las acusaciones en contra de los mareros, los fiscales se apoyaron con la declaración de un testigo criteriado (recibió beneficios penales a cambio de colaborar con la justicia) que relató cómo cometieron los crímenes.

"Toda la prueba unida le daba la credibilidad al testigo que delató a los ahora condenados", dijo Fajardo.

El tribunal de Sentencia les impuso penas de prisión desde los tres hasta los 64 años, por homicidio, agrupaciones ilícitas y el robo de un fusil.

"La sumatoria de las condenas asciende a 123 años de cárcel", dijo la fiscal.

El pandillero que mayor pena de cárcel recibió fue René Alonso García, a quien le impusieron 64 años de cárcel por tres asesinatos y por agrupaciones ilícitas.

Entre el grupo de condenados figura Hilario Cruz García, exvigilante privado, pero quien colaboraba con la pandilla. Él les dio la información a los mareros condenados para que se robaran un fusil de una casa de la colonia Maquilishuat, en San Salvador, según Fajardo.

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