EE. UU. señala 21 municipios con altos índices delictivos

Entre estos figuran cuatro poblados declarados por las autoridades como libres de violencia

En febrero asesinaron al estadounidense Michael James Brown en Izalco. No hay detenidos por el crimen. Foto EDH / Archivo.

En la segunda alerta que hace este año el gobierno de Estados Unidos a los turistas estadounidenses que viajan a El Salvador, les recomienda que no visiten 21 municipios específicos por tener las tasas más altas de delincuencia y violencia en el país.

La advertencia coincidió con el asesinato del militar retirado del ejército de Estados Unidos salvadoreño-estadounidense, Edwin Geovanni Rodríguez Rivera, de 46 años; y su madre María Esther Rivera Tamayo, de 68, registrados el viernes pasado en el cantón Joya Grande, en Santiago Texacuangos, al sur de San Salvador.

Entre los municipios que el Departamento de Estado de Estados Unidos señala que representan un riesgo para sus connacionales figura Apopa, Ilopango, Puerto de La Libertad, y Mejicanos; lugares que han sido declarados por las autoridades de Seguridad Pública y municipales como libres de violencia.

Les advierten de que esos 21 municipios "están experimentando altos niveles crónicos de actividades delictivas".

Los departamentos de La Paz, La Unión, Santa Ana, San Miguel, San Salvador, San Vicente, Sonsonate, y Usulután también son calificados por las autoridades estadounidenses como los que tienen las tasas de homicidios más altas en el país.

Lo que reclama el Departamento de Estado en esta segunda advertencia es que "la mayoría de los delitos graves no se resuelven, sólo seis de los 24 asesinatos cometidos en contra de los ciudadanos de Estados Unidos desde enero de 2010 han resultado en condenas", señala el informe.

El subdirector de la Policía, Mauricio Ramírez Landaverde, dijo ayer que es una decisión que se respeta por provenir de un Estado soberano, aunque sostuvo que la incidencia delictiva en el sector turístico es reducido.

"Como lo han expresado las autoridades de turismo de El Salvador que es un rubro en ascenso, si hubiese un eminente peligro contra estas personas, así como va en ascenso la actividad turística, así tendría que ir en ascenso la actividad delictiva que afecta ese sector y es todo lo contrario", dijo Ramírez Landaverde.

En el informe estadounidense se destaca que la extorsión sigue siendo "un delito particularmente grave y muy común en El Salvador".

Señala que la mayoría de las víctimas de las extorsiones se hacen al azar, originadas a través de teléfonos celulares por pandilleros encarcelados en distintos penales.

Advierten que "los ciudadanos estadounidenses que visitan El Salvador durante periodos prolongados pueden estar en mayor riesgo de demandas de extorsión". Agrega que muchas de las extorsiones no son denunciadas por las víctimas por temor a represalias.

Decenas de miles de estadounidenses visitan El Salvador cada año para estudiar, trabajar, hacer turismo, negocios o son voluntarios, según el informe.