Lloran a seis muertos en accidente

El sepelio de las víctimas del accidente será hoy

La foto de Cristian Alexander, de 13 años, fue colocada sobre su ataúd. En el accidente murieron abuelos, padre y hermanos. Fotos EDH / Carlos Segovia

El dolor de una familia se ha transformado en la tristeza de todo un cantón, ese en el que ayer se respiraba luto, ese en el que residieron toda su vida Antonio y su esposa Juana, ese en el que fue criado su hijo Humberto y en el que comenzaban a gozar la vida sus nietos Cristian, Guadalupe y Lourdes, todos de apellido Solórzano, quienes perecieron trágicamente en un accidente vial el jueves.

La localidad está el cantón San Luis y se ubica en el municipio migueleño de Nueva Guadalupe, donde ayer fueron velados los restos de los seis miembros de la familia Solórzano.

En el cantón, la vida parece haberse detenido, al menos es lo que reflejaba la capilla católica que hay en el lugar. Buena parte de los vecinos de la localidad estaba acompañando a los dolientes.

Otra buena parte se encontraba en el cementerio de Nueva Guadalupe apoyando las labores de construcción de los seis nichos en los que serán enterradas las víctimas hoy por la mañana.

En todos, el factor común es la tristeza y el pesar de haber perdido a seis vecinos, a quienes describieron como personas humildes y trabajadoras. Ayer por la tarde, la parroquia se había convertido en una capilla de velación, mientras que en la calle se habían ubicado varios canopis que por la noche estuvieron abarrotados de vecinos.

Entre los dolientes estaba Esteban Solórzano, quien perdió a sus padres, un hermano y tres sobrinos.

El hombre, entre llanto, rememoró que sus progenitores "eran los mejores padres del mundo".

Aseguró que le pide a Dios serenidad y que lo único que desea es dar santa sepultura a sus seres queridos, esos que ahora llora todo un cantón en Nueva Guadalupe.