Exmilitar condenado por matar a español

El convicto, junto a dos imputados que esperan el juicio, hicieron amistad con el ingeniero en un cuartel

Santos Humberto Pérez Romero tenía una relación sentimental con la víctima, según testigo protegido. foto edh / archivo

El excabo de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), Santos Humberto Pérez Romero, fue sentenciado por el Tribunal de Sentencia de Zacatecoluca (La Paz) a purgar 20 años de cárcel por la muerte del ingeniero español Alberto Fernández Juárez, de 41 años, quien trabajaba como catedrático en una universidad y como asesor en la entidad castrense.

Durante el juicio, un testigo protegido declaró que Pérez Romero tenía una relación sentimental con la víctima, a quien le había pedido prestada una cantidad de dinero y para evitar pagarle decidió quitarle la vida.

El extranjero desapareció el 10 de agosto de 2011. El hecho fue denunciado por sus parientes a través de diversos medios de comunicación en España.

Un mes después de que había desaparecido, el cadáver de Fernández Juárez fue hallado en la Hacienda Escuin-tla, en el cantón Tierra Blanca, situado en el departamento de La Paz.

Tras casi un año de investigaciones policiales, un grupo de agentes de la División Central de Investigaciones (DCI) de la Policía arrestaron a Pérez Romero y a Jonhy Antonio Mena Cuatro, ambos destacados como miembros de la Segunda Brigada Aérea del país.

Los agentes también capturaron en ese entonces al exsoldado Geovany Antonio Rosales.

A los primeros dos sujetos los aprehendieron en la base militar donde estaban designados, mientras que al tercero lo arrestaron dentro de su vivienda, en Zacatecoluca, siempre en La Paz.

La oficina de prensa de los juzgados informó ayer por medio de un comunicado que la diligencia solo fue realizada en contra de Pérez Romero y que la fecha del juicio contra Mena y contra Rosales sigue pendiente.

Según las autoridades, los tres sujetos conocieron al español en uno de los recintos donde trabajó. En su momento, delegados de la Policía y de la Fiscalía sostuvieron que los implicados le tendieron una trampa a la víctima el día de su asesinato.

Según el expediente judicial, los hombres, mediante engaños, hicieron llegar a Juárez Fernández al río Acumunca, del cantón Tierra Blanca.

Al extranjero le habrían hecho creer que le iban a celebrar su cumpleaños en ese lugar. Cuando la víctima llegó la asesinaron con un cuchillo y luego la lapidaron.

Posteriormente los acusados llevaron el vehículo del ingeniero hasta el cantón La Laguneta para incendiarlo, según el informe policial.

Fernández Juárez, quien era ingeniero especializado en demoliciones, llegó al país por motivos de trabajo, desde México, donde vivió una década.