Menor homicida solo estará 5 años encerrado

Un tribunal lo encontró culpable de un asesinato

Eduardo A., capturado en febrero como adulto, pero después se comprobó su edad. Foto EDH / archivo

Un menor de 17 años, a quien la Fiscalía General le atribuye no menos de cinco homicidios que habría cometido desde que tenía 12 años, ha sido condenado a pasar solo cinco años de internamiento por haber ordenado el asesinato de un hombre y por pertenecer a la mara Salvatrucha (MS).

Esta nueva pena se le suma a otra que ya cumple de tres años por haber extorsionado a comerciantes de la zona de San Marcos.

Sin embargo, la legislación penal juvenil lo beneficiará porque solo cumplirá cinco años en internamiento, independientemente de la cantidad de delitos que haya cometido cuando tenía 15 años.

"No importa de todos los delitos que se le acumulan solo cumplirá cinco años en la cárcel", dijo Álex Ramírez, jefe fiscal de la unidad de Vida de San Marcos.

Agregó que el Tribunal Cuarto de Menores de San Salvador encontró culpable a Eduardo A., apodado el Travieso y cabecilla de la mara Salvatrucha (MS) en el centro de San Marcos, por haber ordenado matar a Richard Adalberto Tino Rodríguez en marzo de 2011 en una cancha de fútbol del referido municipio.

Tino Rodríguez fue llevado con engaños por Eduardo A., a la cancha donde les ordenó a otros pandilleros que lo asesinaran a pedradas. Sin embargo, como la víctima quedó moribunda, los pandilleros la remataron con varias puñaladas.

Otros tres menores también recibieron similar pena por el mismo asesinato.

El fiscal Ramírez explicó que Eduardo A., es investigado por otros cinco homicidios que se supone cometió desde cuando tenía 12 años, como requisito que le pusieron los cabecillas para poder escalar dentro de la pandilla.

"Por su frialdad para matar, por su falta de valores hacia la vida de sus semejantes, le ha permitido escalar dentro de ese mundo criminal", dijo Ramírez. Agregó que este menor homicida es originario de El Matazano, en Ilopango, pero en 2009, los cabecillas de la MS le ordenaron que fuera a reagrupar a esa pandilla en el centro de San Marcos que en ese momento estaba debilitada.

"Su estudio sicológico demostró que no tiene sentimientos hacia sus semejantes, para él, el matar lo toma como una diversión", dijo Ramírez.

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