Repunte de homicidios en Chalatenango

Solo en la zona norte del país ayer hubo cuatro asesinatos

Vecinos y familiares esperaban ayer a las autoridades para el levantamiento del cadáver del joven. Foto EDH / César Avilés.

El pacífico municipio de Santa Rita, en el norteño departamento de Chalatenango, se tiñó de sangre ayer con el hallazgo del cadáver de Edgar Alejandro Ponce, de 16 años.

Mientras en el fronterizo Citalá, en el mismo departamento, la violencia cobró la vida de dos personas más.

En el caso de Santa Rita, tanto policías como familiares y vecinos aseguran que el joven no era de pandillas, por lo que desconocen el motivo de los hechos, tomando en cuenta que la zona tampoco es asediada por las maras.

Según sus padres, el muchacho salió a las 8:30 de la noche del domingo y ya no regresó. Vecinos y amigos lo encontraron muerto en las márgenes del río El Potrero, en el cantón San Miguel Tobías.

El hallazgo fue a las 8:00 de la mañana, 12 horas después de haber salido de su casa, según la Policía.

El cuerpo del joven estaba atado de sus manos. A las 5:00 de la tarde todavía se desconocía con qué tipo de arma había sido asesinado. No descartan que fue con arma de fuego. Los restos de Ponce estaban a unos 100 metros de su casa y del centro educativo donde estudió; sin embargo, nadie dijo haber escuchado disparos el domingo por la noche.

Sus progenitores no se esperaban este hecho. "La verdad, él nunca me había comentado que tuviera problemas. Realmente no sé qué fue lo que pasó. Por las noches siempre dialogaba con él, pero nunca me dijo nada", expresó su padre Fredy Ponce.

El muchacho estudiaba octavo grado, pero había dejado de ir al centro educativo por problemas de salud. Padecía de fuertes dolores de cabeza, subrayó.

Debido a su situación, el joven estaba sometido a un tratamiento médico, explicó.

"El domingo, como a las 8:20 de la noche, al ver que no regresaba a casa lo fui a buscar, pero no lo encontré", manifestó su padre.

Por su edad todavía no realizaba ninguna tarea remunerada. "Vivía con nosotros", reiteró. Él era uno de los cuatro hijos de la familia Ponce.

A simple vista todo el municipio de Santa Rita se ve apacible y rodeado de amplia vegetación.

Sus calles y paredes no reflejan la presencia de pandillas en la zona.

Sin embargo, un policía manifestó que aunque la zona es tranquila, en los últimos meses se ha registrado un auge de hechos de violencia.

Con este crimen ya van tres homicidios en Santa Rita desde enero; algunos todavía no han sido esclarecidos y otros han sido por violencia social o rencillas entre vecinos.

Otros municipios más céntricos de Chalatenango reflejan más asesinatos.

Otra de las víctimas de ayer se encontró semienterrada en el municipio de San Ignacio.

Los otros dos asesinatos ocurrieron en un punto fronterizo entre El Salvador y Honduras.

Versiones preliminares de las autoridades revelan que las víctimas podrían ser hondureñas. Ayer por la noche, al cierre de esta nota, las últimas dos víctimas no habían sido reconocidas, pues se dijo que las autoridades todavía se dirigían hacia esa zona.

Estos homicidios se suman a otros que sucedieron en las últimas horas en San Salvador, Santa Ana, La Paz y La Libertad.

Según la Policía, desde el 1 hasta el 23 de junio se registraron 134 homicidios en todo el país. Este domingo fue el más violento, con 14 asesinatos registrados en diferentes lugares del territorio.