Asesinan a cuatro jóvenes mormones en Ahuachapán

Dos de las víctimas viajarían próximamente a Sudamérica en misión evangelizadora, explicaron familiares

Escenas de dolor se vivieron ayer en la lotificación La Gloria, Ahuachapán, donde vivían los cuatro jóvenes asesinados en el cantón Los Huatales. Foto EDH / Jaime Anaya

Cuatro jóvenes mormones fueron asesinados el sábado a la medianoche en el cantón Huatales, adonde habían asistido a un rezo de novenario. El hecho fue cometido en el municipio de Ahuachapán, cabecera del departamento del mismo nombre, situado 100 kilómetros al poniente de San Salvador.

Familiares de los muchachos dijeron que ellos pertenecían a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días y que en septiembre próximo, uno de ellos viajaría a Brasil en misión evangelizadora, en tanto que otro lo haría en noviembre.

Las víctimas fueron identificados por policías y familiares como los hermanos Rafael Alberto Chinchilla Chachagua y Juan Antonio García Chachagua, Nelson Leonel y Alejandro Antonio, ambos de apellido Juárez Hernández, también hermanos.

Rafael Alberto y Nelson Leonel tenían 18 años cumplidos; los otros dos, tenían 16. Los dos mayores de edad, eran quienes estaban próximos a partir hacia la misión religiosa, algo que los mantenía muy entusiasmados, señalaron sus padres.

De acuerdo con familiares y policías, los cuerpos de los jóvenes fueron hallados ayer, al amanecer. Juan Antonio aún estaba con vida, por lo que fue trasladado a un hospital público, pero murió en el trayecto.

Al novenario habían asistido otros conocidos de los jóvenes, quienes indicaron que, al terminar la actividad religiosa, las víctimas no alcanzaron espacio en un vehículo, y entonces decidieron caminar rumbo a sus casas.

El lugar de la masacre, según la Policía, es un sector disputado por la Mara Salvatrucha y la 18.

En la escena de la masacre, sobre la carretera que conecta Ahuachapán con Tacuba, las autoridades encontraron 35 casquillos de pistola del calibre 9 milímetros. Los cuatro jóvenes tenían lesiones en el pecho y en la cabeza. En el pavimento había varios impactos de bala.

Vecinos de la zona han dicho que escucharon la balacera alrededor de las 11:50 de la noche, el sábado.

Mareros tras la masacre

Ayer, varias unidades policiales desarrollaron un operativo por los alrededores en donde fueron encontrados los cuatro cadáveres. Sin embargo, al cierre de esta nota y pese a contar con bastantes pistas sobre el cuádruple asesinato, la Policía no había registrado detenciones.

La orden de masacrar a los cuatro jóvenes habría emanado de cabecillas de la Mara Salvatrucha (MS) recluidos en el penal de Ciudad Barrios, San Miguel, señalaron fuentes extraoficiales.

Ayer la Policía andaba en busca de miembros de la MS, conocidos con los alias El Maligno o Daddy Yankee, El Pesca, El Puma y otros dos cuyos apodos no fueron revelados. Todos esos mareros, dijeron las fuentes, pertenecen a la clica (agrupación local) Tribus Locos Salvatruchos (TLS).

De momento, son desconocidos los motivos por los cuales los cuatro jóvenes fueron asesinados.

Luego de cometer el asesinato, los hechores se refugiaron en la comunidad Santa Teresa, siempre de Ahuachapán, señalaron las fuentes. Y aunque la Policía enfiló su búsqueda hacia esa colonia, no logró capturar a ningún sospechoso.

Un oficial afirmó que la corporación policial no tiene registro de que las víctimas se relacionaran con grupos de pandillas ni tenían antecedentes por agrupaciones ilícitas ni por otro tipo de actividades delincuenciales.

Sus familiares también negaron que estuvieran involucrados en grupos de maras y añadieron que el lugar donde residían, lotificación La Gloria, tampoco hay presencia de esos grupos, por lo que no se explican por qué fueron asesinados.

No obstante, fuentes de inteligencia policial manifestaron que algunos de sus informantes les habían asegurado que el ataque se debió a que "ya debían varios frenos", es decir, las víctimas habían tenido ya problemas con los asesinos, probablemente por rechazarlos o evangelizar a otros jóvenes.

Religiosidad y fútbol

Además de ser parte de la congregación mormona de Ahuachapán, a los cuatro jóvenes también les gustaba divertirse jugando fútbol con el equipo de la colonia La Gloria, según expresaron vecinos, que ayer tuvieron que cancelar un partido por el duelo.

Los dos menores de edad asesinados también estudiaban educación básica.

Juan Antonio García Chinchilla Chachagua estudiaba octavo grado en el Centro Escolar Alejandro de Humboldt, en el centro de Ahuachapán.

De acuerdo con estadísticas policiales, correspondientes al departamento de Ahuachapán, en lo que va del año han sido perpetrados entre tres y cuatro homicidios por semana. La mayoría de esos crímenes han sido cometidos por miembros de pandillas, señalaron las fuentes policiales.

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