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Iglesia se distancia de la "tregua entre pandillas"

Obispos aseguraron que no se puede justificar a nadie que extorsiona y que roba como su medio de subsistencia

Jorge Beltrán Luna sucesos@eldiariodehoy.com Domingo, 12 de Mayo de 2013

La Conferencia Episcopal de El Salvador (asamblea de todos obispos católicos del país) denunció ayer que "la tregua entre pandillas" no ha producido beneficios a la población honrada y trabajadora y calificó como "terrorismo" los crímenes que cometen las maras.

En un pronunciamiento, leído por el Obispo Auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, los prelados señalan falta de claridad sobre la credibilidad y sostenibilidad del proceso de tregua que firmaron hace poco más de un año los cabecillas de pandillas.

Los obispos manifiestan su preocupación por la violencia en general y en particular por la causada por las pandillas, que ocasiona luto, pobreza y migración en las familias salvadoreñas, según reza el documento.

"El terrorismo causado por las pandillas, que amenaza, hiere y mata sin discriminación, es gravemente contrario a la justicia", agrega el comunicado.

Rosa Chávez dijo que con el pronunciamiento también se estaba dejando claro que la Iglesia no ha tenido nada que ver en la iniciativa de la supuesta tregua, como se justificó al principio de ese proceso.

"El secuestro y la desaparición violenta de personas hacen que impere el terror", reza también en parte el numeral 4 del comunicado de la CEDES.

En opinión de los obispos salvadoreños, el robo y la extorsión no deben ser medios justos para vivir para nadie. "El Séptimo Mandamiento prohíbe el robo y la extorsión", afirman los prelados católicos.

Crítica al Estado

Pero la CEDES también fustiga el papel que el Estado salvadoreño ha jugado de cara al fenómeno de las pandillas traducido en impunidad para los delincuentes y la incapacidad para garantizar y proteger el derecho a la vida, a la libertad y la propiedad, entre otros derechos tutelados por la Constitución.

Asimismo, la Iglesia critica la incapacidad del Estado de evitar que los delincuentes, aun estando presos, continúen cometiendo u ordenando diversos crímenes o de perseguir y poner tras las rejas a los delincuentes.

"La preservación del bien común de la sociedad exige colocar al agresor en estado de no poder causar perjuicio. Las autoridades pertinentes tienen la obligación de neutralizar a los agresores de la sociedad", reza el manifiesto episcopal.

La semana anterior, el Fiscal General de la República, Luis Martínez, volvió a señalar la tregua como "hipócrita", puesto que la población continuaba sufriendo con el accionar criminal de las pandillas que supuestamente se han comprometido a ya no asesinar.

Sin embargo, mayo comenzó con un repunte significativo de asesinatos que funcionarios de seguridad pública achacaron a la violencia social, incluso motivada por el consumo de alcohol y por intolerancia.

Por su parte, el ministro de Seguridad y Justicia, David Munguía Payés, justificó que el proceso de tregua no era perfecto, además de que se comprometió a trabajar para revertir esa tendencia que presentaba mayo.

Mons. Colindres también firmó comunicado

El comunicado de la CEDES también ha sido firmado por monseñor Fabio Colindres, como vicepresidente de esa entidad y como Obispo del Ordinariato Militar.

Colindres se ha mostrado a favor del proceso de tregua entre las pandillas en el sentido de que a reos se les debe proporcionar condiciones dignas de un ser humano en los recintos carcelarios.

El comunicado de la CEDES, según explicó ayer, monseñor Rosa Chávez, muestra una posición colegiada que incluye a Colindres, ante el clamor de la gente que pide que la situación de seguridad cambie.

En ese sentido, Rosa Chávez indicó que Colindres apoyó la iniciativa en su carácter personal; que fueron razones humanitarias las que llevaron a monseñor Colindres a acompañar el proceso de tregua.

"En ese sentido, al obispo Colindres le hemos deseado buena suerte, le hemos expresado nuestro apoyo", aclaró el obispo auxiliar, al tiempo que dio por seguro que Colindres, en su momento, daría sus explicaciones.

El pronunciamiento de CEDES marca distancia, después que hace un año el ex-Nuncio Apostólico (embajador) del Vaticano, Luigi Pezzuto, manifestó beneplácito y dio el beneficio de la duda al entonces incipiente proceso de tregua.

El otro facilitador del proceso, Raúl Mijango, declaró que la tregua no puede resolver todo el problema de violencia que vive El Salvador y que ciertamente no ha dado todos los frutos esperados porque necesita la participación de la ciudadanía (ver nota aparte).

Rosa Chávez aclaró que en ningún momento la CEDES está condenando a los precursores de la iniciativa, sino que lo que se les está diciendo es que no ha rendido los frutos esperados.