Juzgado de Vigilancia niega libertad a Pozo Aparicio

Informe de Medicina Legal no encontró gravedad en el estado de salud del convicto quien fue condenado a 30 años por una masacre.

Miguel Ángel Pozo Aparicio fue condenado a 30 años de cárcel por una masacre en Ilopango en 1996. Foto EDH / archivo

El Juzgado 2° de Vigilancia Penitenciaria y Ejecución de la Pena de San Salvador negó la libertad condicional al convicto Miguel Ángel Pozo Aparicio, quien purga una pena de 30 años de cárcel por homicidio agravado.

La jueza Josefa Noya Novais resolvió semanas atrás que, en un informe del Instituto de Medicina Legal, señala que "el estado de salud de Pozo Aparicio no es tan grave y no peligra su vida".

Además la juzgadora establece que el reo no puede optar a ningún beneficio de la Ley Penitenciaria porque no ha cumplido las dos terceras partes de su condena.

Según los expedientes presentados al juzgado, el recluso sostiene que padece de insuficiencia renal crónica, diabetes y una atrofia en la próstata.

Sin embargo, los peritajes del Instituto de Medicina Legal restan la gravedad de la enfermedad del condenado, según la jueza.

En septiembre de 1998, Miguel Ángel Pozo Aparicio fue traído desde Panamá, donde se había refugiado, tras haber ordenado una masacre de tres mujeres y cuatro niños en el reparto Valle Nuevo el 21 de octubre de 1996.

Quince meses después del hecho, Pozo Aparicio y cuatro hombres que trabajaban en la ruta de microbuses 29-A fueron sentenciados a penas de hasta 30 años de prisión acusados de ser los autores materiales.

Según un hombre que se arrepintió de participar en la matanza, a quien la Fiscalía lo tomó como testigo clave en la investigación, Pozo Aparicio contrató a los microbuseros para matar a la familia.

El móvil habría sido el cobro de una deuda a un hombre que tenía contubernios con Pozo en el negocio de drogas.

Era a la familia de ese desconocido que los sicarios debían asesinar, pero se estableció que se equivocaron de familia.

Fuentes judiciales aseguran que Pozo Aparicio se encuentra preso en el penal La Esperanza, conocido como Mariona.