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Hallan a mujer dentro de pozo en Santa Rita

Había desparecido desde el lunes y su cadáver fue encontrado por sus parientes, en Chalatenango

Diana Escalante sucesos@eldiariodehoy.com Jueves, 25 de Abril de 2013

Las hijas, de tres y siete años, de María Raquel Ardón de Molina, de 34 años, pasaron tres días preguntándole a sus familiares por su mamá, a quien vieron con vida por última vez la noche del lunes pasado.

Mientras un equipo de bomberos extraía ayer el cadáver de un pozo —situado a medio kilómetro de su casa, en el caserío El Tronconal, en Santa Rita, Chalatenango—, sus parientes pensaban en cómo les darían la noticia a las niñas.

Entre las decenas de personas que llegaron a la escena se rumoró que se podría tratar de un crimen pasional, pues el atacante de la señora sería su esposo, Walter Alfredo, de 41 años, con quien estaba casada desde hace más de una década, pero de quien se separó hace ocho meses.

Los familiares de la mujer relataron que el lunes, cerca de las 8:00 de la noche, María Raquel recibió una llamada telefónica y salió de su casa para contestar, porque adentro no recibía la señal.

Unos 10 minutos después, la madre de la víctima le preguntó a su yerno por ella y él dijo que estaba afuera y salió él a buscarla. Una hora después ninguno regresó.

La familia se preocupó y empezó a buscar a la pareja. A la 1:30 de la madrugada, Walter Alfredo habría llegado a la casa de una hermana de María Raquel, situada a unos tres kilómetros del pozo.

Según sus parientes, el sujeto iba sudado, con algunos rasguños en el cuello y con la ropa sucia. Sin decir nada, habría entrado a lavarse, y cuando le preguntaron por qué andaba así les respondió que era porque había andado buscando a su excompañera de vida.

Horas más tarde, el hombre, quien según fuentes de la Fiscalía tendría vínculos con la Mara Salvatrucha de Las Margaritas, en Soyapango, dijo a los parientes de Ardón que cuando salió de la casa a buscarla logró ver que se iba en un carro y que le dijo : "Adiós".

Luego cambió la versión y señaló que vio una silueta que le pareció ser de María Raquel y la siguió, pero no la alcanzó.

"Si no sos mía, no serás de nadie"

A los parientes de la víctima les pareció sospechosa la actitud de Walter Alfredo y le increparon que él sabía el paradero de ella, pero el acusado lo negó y luego les dijo que su exesposa ya le había dicho que quería rehacer su vida y que estaba cansada de cuidar de sus hijas.

Más tarde, mientras buscaban a María Raquel, una de sus hermanas recibió mensajes desde un número desconocido y quien los enviaba se hacía pasar por la víctima.

"Se despedía para siempre, decía que no la buscáramos, que se iba para Estados Unidos a empezar una nueva vida y que él (Walter Alfredo) se hiciera cargo de sus hijas", relató la pariente de Ardón.

Los parientes no dieron crédito a los mensajes y siguieron la búsqueda de la víctima, mientras que el hombre se resistía a que la reportaran como desaparecida en la PNC.

Ayer, tras enterarse de que habían localizado a su expareja, Walter Alfredo llegó a la escena, vio cómo las autoridades hacían el reconocimiento forense y luego ayudó a cargar el cadáver embolsado hacia el carro de Medicina Legal.

Horas más tarde, la Policía lo capturó por el delito de resistencia, pues entró a la escena del crimen y discutió con los agentes que le pidieron que se saliera, confirmó René Peña, jefe fiscal de Chalatenango.

Peña sostuvo que hay indicios de que Walter Alfredo estaría vinculado al hecho.

Los allegados de la víctima aseguraron que ella se ganaba la vida vendiendo ropa y artículos por catálogo. Agregaron que, aunque la pareja estaba separada, él se quedaba en la casa de ella los fines de semana para estar con sus hijas.

Parientes de la mujer aseguraron que hace dos meses, frente a varios testigos, el hombre intentó estrangularla; y que María Raquel confesó a sus allegados que decidió separase porque él la acosaba y le decía que si no era suya no lo sería de nadie.