Dos esposos asesinados por pandillas en La Laguna

Tanto fuentes policiales como lugareños dicen que los criminales son varios miembros de una mara

Casa donde vivían los esposos León López, asesinados el domingo. Fotos EDH / Douglas Urquilla

El asesinato de un hombre y una mujer de 66 y 64 años, una pareja de esposos, se ha convertido en el segundo hecho de sangre que ocurre en lo que va de 2013 en La Laguna, Chalatenango. Lo que es peor, no hay ningún responsable detenido por los homicidios.

El domingo anterior, a la 1:30 de la madrugada, Anuario Obispo León y Cándida López, fueron asesinados a machetazos en la entrada del caserío Los Prados, cuando se dirigían a su vivienda en el caserío El Ocotalito, luego de asistir a una vigilia evangélica en el cantón Plan Verde, según explicaron parientes de las víctimas.

Tanto fuentes policiales como vecinos de las víctimas, señalan como responsables a cuatro miembros de una pandilla que opera en el sector donde ocurrió el crimen.

Una foto de uno de los supuestos sospechosos ha sido colgada en Internet. Se pide que al encontrarlo, se dé aviso a las autoridades policiales de La Laguna. La publicación tiene el logotipo de la Policía Nacional Civil (PNC).

Ayer, ese sospechoso se encontraba a pocos metros de la vivienda de los esposos León López. Andaba con el torso desnudo, luciendo sus múltiples tatuajes.

Pandilleros sospechosos

De acuerdo con fuentes de la PNC, ese sujeto es uno de los principales sospechosos. Entre tanto, vecinos de los caseríos aledaños al Ocotalito, dijeron que es el cabecilla de un grupo de pandillas que opera en el sector norponiente del municipio de La Laguna.

Es más, varios lugareños dijeron que el sospechoso es pariente lejano de las dos víctimas. En la casa donde vive ese pandillero es donde varios jóvenes de ese municipio llegan a que les haga tatuajes.

Por su parte, ayer mismo, el jefe de la oficina de la Fiscalía de Chalatenango, René Peña, confirmó que por ese asesinato no hay ninguna persona detenida.

Peña dijo que se tiene perfilado a varios sospechosos quienes habrían cometido el doble asesinato por rencillas personales con las víctimas.

El fiscal descartó que alguna de las víctimas tuviera signos de abuso sexual.

Aproximadamente ocho días antes de que los esposos León López fueran asesinados, los mismos sospechosos de este crimen cometieron otro: Luciano N., un hombre ya entrado en años, fue abusado.

En el cantón Los Prados, El Ocotalito, Plan Verde y La Bagacera se conoce la atrocidad cometida contra Luciano. No es un secreto. Abusaron de él muy cerca del tramo de calle donde el domingo anterior cometieron el doble crimen de los dos ancianos.

Los lugareños creen que un antro que funciona en Los Prados es la causa de los problemas. Allí es punto de reunión de un grupo de pandilleros y cuando se emborrachan o se endrogan salen a cometer cualquier crimen.

Consternación

De acuerdo con lugareños, Don Nayo y la niña Cande, como eran conocidas las víctimas en el vecindario, eran dos campesinos humildes, con evidentes problemas económicos pero alejados de cualquier problema. Él se dedicaba a hacer labores agrícolas y ella extraía mezcal en pequeñas cantidades del maguey que cultivaban. El único hijo de la pareja dijo que prefería no hablar del asunto.

Un hermano de don Nayo dijo desconocer el móvil del asesinato y por qué los asesinos se ensañaron con ellos. A Cándida le desfiguraron el rostro a machetazos; a don Nayo lo degollaron.

Un tecomate, una piedra de moler, un cántaro de barro y un puñado de tortillas con queso era lo único que atestiguaba que allí vivían Nayo y Cande. La casa de adobe luce con candado desde el lunes anterior, cuando sepultaron a sus habitantes.