Maras se transforman para involucrarse en la sociedad

Según José Miguel Cruz, profesor asistente de Política y Relaciones Internacionales en EE.UU., maras no se están moviizando porque problemas no se están previniendo desde la raíz

El Centro Woodrow Wilson, en Washington, fue el escenario donde se discutió la evolución de las pandillas en C.A. Foto EDH

El salvadoreño José Miguel Cruz visita Washington DC, Estados Unidos, con la frecuencia con que son puestos sobre la mesa los temas de seguridad en la región centroamericana e incidencia de las pandillas en las altas tasas de criminalidad que afectan a la región, en especial al conocido Triángulo Norte, que incluye a El Salvador, a Honduras y a Guatemala.

Este especialista, que labora como profesor asistente de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida, afirma que las pandillas han mostrado una ágil forma de adaptación para mantenerse muy bien enquistadas en el tejido social.

Luego de una ponencia junto a otros especialistas, todos convocados al Centro Woodrow Wilson para valorar el problema de inseguridad en la región, Cruz conversó con El Diario de Hoy para exponer algunos puntos de vista sobre temas pandillas, tregua, inseguridad y crimen organizado.

¿Qué conclusiones sacaron?

Lo que sale de esto es que crimen y violencia, a pesar de que es muy alta en todos los países, hay diferencias importantes, no solo entre los países, sino que también dentro de los países. Sabemos que en el caso de El Salvador, Honduras y Guatemala la mayor violencia se da en las zonas urbanas más que en las zonas rurales, y que esta violencia está dirigida contra jóvenes y también es cometida en su mayoría por jóvenes.

¿Qué otro hallazgo destaca el estudio?

Que la Policía es importante en el tema de seguridad, no solo en términos de control de la violencia, sino que la Policía participa de la violencia misma por los niveles de corrupción o por los niveles de abuso de la Policía contra los ciudadanos, y más en el Triángulo Norte.

¿Considera que hay avances en el tema de prevención de la violencia?

Sí, hay que destacar que cuando la Policía trabaja con la comunidad hay avances importantes. Hay algunos avances en la medida en que la Policía se involucra con la comunidad y adquiere una aproximación distinta al tema de la seguridad. Pero si la Policía abandona y se apega al papel tradicional de una fuerza pública solo para combatir el crimen y no se ocupa de la prevención, los problemas no se resuelven tan fácilmente.

En el panel de discusión se puso mucho énfasis en el tema de pandillas y en el de las transformaciones rápidas que estos grupos hacen para mantenerse insertas en el tejido social. ¿Qué puede decir de este aspecto?

La característica de las pandillas en el norte de Centroamérica es que se adaptan muy rápido a las condiciones y siguen haciéndolo. Esa conducta de adaptación viene de la década de 1990 y básicamente el hecho que hoy no se tatúan, ya no usan la ropa holgada y ese tipo de cosas es solo una nueva forma de adaptación a las condiciones; si el gobierno cambia su estrategia y si hay una especie de cambio de política veremos un cambio de conducta por parte de las pandillas.

¿Sigue siendo un fenómeno peligroso, a pesar de los réditos de la tregua?

El fenómeno está ahí, las pandillas no se están desmovilizando, hay negociación que básicamente ha ayudado a reducir la violencia, pero el elemento fundamental que hay que recordar es que las pandillas no se han desmovilizado y no tienen intención de hacerlo. Eso es importante, porque indica que cualquier política que pueda haber con las pandillas tiene que ir más allá del simple hecho de reducir la violencia. Porque podemos reducirla ahora, pero si no atendemos las causas fundamentales por las que los jóvenes se unen a las pandillas seguirán reclutando y cometiendo actividades en contra de la ley: la violencia puede volver, es un problema potencial.

¿Qué pasa con el crimen organizado? ¿Por qué no fue tocado el tema durante la discusión?

No se tocó porque usando encuestas es difícil hacerlo. Pero el crimen organizado está ahí, hay una penetración cada vez mayor.

Es importante tener en cuenta que el crimen organizado no llega solo para llenar un vacío, sino que usa las estructuras existentes para establecerse; y esto es importante, porque, en términos políticos, hay que aumentar los mecanismos de control y de vigilancia de la población con respecto a los políticos, para evitar que algunos de ellos sirvan como plataforma del crimen organizado.

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