Delincuentes se roban las placas y luego el vehículo

Escogen el automotor por robar, le quitan la placa y cuando la víctima sale del parqueo, es interceptado por los ladrones

Los estacionamientos adyacentes a oficinas públicas como el Ministerio de Hacienda, es uno de los sitios donde son más frecuentes los hurtos de vehículos, según la Policía.

Un conductor se estacionó en uno de los parqueos de un centro comercial de San Salvador y cuando regresó, le habían robado la placa delantera de su vehículo.

La víctima no se fijó que le faltaba algún componente a su auto, por lo que salió del parqueo y tomó la ruta que lo llevaría a su destino.

"Jamás un conductor se va a fijar que una de sus placas ha sido hurtada de su vehículo, mucho menos que le hayan quitado otra cosa", relata el chofer.

No había recorrido algunas cuadras cuando un sujeto a bordo en una motocicleta le alertaba que él, llevaba su placa.

Muy sorprendido, el conductor, más adelante detuvo su automotor y se parqueó; con la sorpresa que el sujeto al identificarlo que era un policía vestido de civil, se la lanzó y siguió su marcha en su moto.

Aunque los centros comerciales cuentan con circuitos cerrados de televisión, estos no logran frustrar un atraco en sus parqueos, se quejó la víctima.

El ofendido, en este caso era un investigador de la PNC y los sujetos, lo identificaron como tal y no procedieron contra él; sin embargo, a través de una radio frecuencia de la Policía, escuchó de sus compañeros, que habían detectado un vehículo con varios sujetos a bordo que andaba robando automotores bajo esta misma modalidad.

En Ilopango, un grupo de pandilleros fue capturado semanas anteriores, tras ser vinculado a este tipo de atracos en centros comerciales de la residencial Altavista, en Tonacatepeque.

"Al verme con mi chamarra policial me lanzó la placa. Me pareció raro porque ni siquiera me había fijado que no la llevaba, además ni me la puedo de memoria, pero los sujetos se fueron", afirmó la fuente.

"Yo me detuve, pensando, a saber qué ondas, qué le pasa a estas personas", dijo.

Estos hechos, sucedieron cerca de la colonia San Luis, al norponiente de San Salvador.

Pero estos casos no solo suceden en esa zona, sino en toda la zona metropolitana de San Salvador y de algunas ciudades importantes como San Miguel.

Estos sujetos también atracan en los vehículos estacionados en las afueras de los cines.

Por la similitud en la forma de actuar, esta modalidad ha sido detectada desde hace unos meses por las autoridades.

Las autoridades sospechan que se trata de un grupo de sujetos que planean muy bien sus actuaciones y se mueven de un lugar al otro para no ser detectados fácilmente.

Secuestro en San Miguel

Hace una semanas en San Miguel se registró un secuestro exprés, en los alrededores de un centro comercial adyacente a la carretera de La Unión o ruta militar.

En ese sector privaron de libertad a una estudiante de 18 años, quien viajaba en un vehículo. "Uno de los malhechores alertó a la jovencita: mire se le cayó una placa. Cuando la joven se bajó a recogerla, el motociclista y otros más la interceptaron, pero como su auto tenía la llanta pinchada no se lo robaron, pero la secuestraron a ella", confesó la fuente.

De inmediato los individuos se pusieron en contacto con los padres de la joven e hicieron sus exigencias para el rescate.

Horas después, la señorita fue liberada en el sitio conocido como Kilo 5 u 8 en el desvío a San Francisco Gotera, al parecer, los padres de las víctimas pagaron un rescate de unos 2,000 dólares.

Según las autoridades estos sujetos se movilizan en una motocicleta y en un vehículo; además participan en grupos de tres y cuatro hombres, algunos de 40 años y otros de 13, 14 y 18.

Estos casos inician con identificar el automóvil por robar, una labor, que por lo general realiza una persona en motocicleta.

Los menores son los encargados de hacer el trabajo sucio o más delicado: ponerle el arma en el cuello a la víctima y despojarla de su automóvil.

Según los casos registrados a la fecha, los individuos utilizan armas calibre 38, y por lo general, dos de estos andan armados también.

Los sujetos tienen la misión de interceptar a su víctima y encañonarla con el arma, pero una vez que el motociclista jugando de "buen samaritano", en un alto o semáforo le da el aviso a su presa. "Mire, se le cayó la placa a su vehículo", con esas palabras se le acercan a la víctima y la engañan.

Como medida de precaución, los individuos verifican que el vehículo no suene o se active alguna alarma, pues si esto sucede, el procedimiento es otro, secuestrar al conductor.

Para asegurarse de que los vehículos por sustraer no cuenten con alarmas, lo golpean en paredes o muros para constatar que no tengan sofisticadas alarmas satelitales (GPS).

Los atracos son cometidos en cuestión de dos a cinco minutos en altos, intersecciones, semáforos o en sitios de mucho tráfico.

El horario y el lugar en que son más frecuentes estos hechos; depende de la zona y el tipo de vehículo que buscan.

Los hampones tienen aspecto de pandilleros, visten con gorras planas y aretes, pantalones flojos.

Se interesan por que sus víctimas sean jóvenes de sus mismas edades.

Muestran preferencia por vehículos pequeños y conducidos por mujeres. Sus acciones son cometidas en automotores modificados, relativamente veloces o rápidos que también podrían ser robados.

No se descarta que manejen vehículos con placas diferentes y que incluso, agentes policiales puedan estar involucrados en estos ilícitos, supone la fuente.

La supuesta participación de policías en estas estructuras, es porque varios robos en estas circunstancias, se han dado con patrullas en los contornos y se han mostrado indiferentes, dijo el informante. Suponen que vigilantes de centros comerciales podrían estar aliados a estas redes, pues no detectan a estos sujetos cuando desmontan las placas.

Para descartar que altas jefaturas estén implicadas en ilícitos como estos, hay investigaciones en proceso en la Corporación Policial.

Han ocurrido algunos casos de robo en el interior de la Corporación Policial, lo que hace prever que "las cosas no andan tan bien en esa institución", afirmó un investigador.

Agregó que han detectado caso de exjefes policiales con equipos de comunicación de la institución sin estar autorizados para ello.

Fuentes allegadas a El Diario de Hoy revelaron que hace unos días se perdieron unos radios de comunicación de la Policía y nadie dijo nada.

Pero independientemente del destino de los vehículos robados, las investigaciones orientan que los automotores son desmantelados y sus piezas vendidas como repuestos.

Otros son robados por encargo de personas particulares o propietarios de venta de repuestos.

A un conductor le decomisaron el vehículo porque una de sus puertas correspondía a un automotor que tenía informe de robo.

Días después de haber sido decomisado el vehículo, relató el investigador, al parecer un cabo de la Policía de Lourdes, Colón, maneja el automóvil decomisado.