Asesinan a balazos a un estadounidense en zona rural de Izalco

Las autoridades creen que los sujetos ya esperaban a la víctima; sospechan se trata de crimen pasional

Asesinos de estadounidense habrían escapado en un vehículo, dijo PNC. Foto EDH / Miguel VillaltaVehículo en el que escapaban los supuestos ladrones.Edgardo Carrillo Arias, asesinado ayer en Ilopango.

Un militar retirado, de nacionalidad estadounidense, fue asesinado el domingo por la noche en el caserío Santo Tomás, cantón San Isidro, en el municipio de Izalco, en el departamento de Sonsonate.

De acuerdo con las autoridades, la víctima fue identificado como Michael James Brown, de 53 años, quien conducía el automóvil placas P49-069, que había rentado, cuando fue atacado.

La víctima, al parecer, regresaba de un paseo junto a su esposa, de nacionalidad salvadoreña, cuando cinco sujetos con armas cortas lo interceptaron cerca de las 9:00 de la noche del domingo.

El militar intentó dar vuelta y devolverse por donde había llegado, pero los varios disparos que impactaron en su cabeza se lo impidieron.

La víctima y su esposa se dirigían a visitar a la familia de esta última en el cantón Las Marías, una zona cultivada con café, oscura y muy silenciosa, propiedad de la cooperativa San Isidro.

La esposa del militar resultó ilesa.

Fue ella quien, minutos después, se presentó al puesto policial de San Isidro a denunciar el hecho.

En un inicio, las autoridades presumían que el móvil del homicidio pudo ser el robo, pero luego esa sospecha fue descartada porque en la escena fue hallada una bolsa con 1,500 dólares y otras pertenencias de valor del militar.

Según la Policía, la víctima creyó que se trataba de un asalto cuando fue sorprendido por los sujetos, por lo que se adelantó y les lanzó una bolsa con dinero.

"Debido a la forma en que se dieron los hechos y a las evidencias en la escena, se puede descartar el robo como móvil del homicidio", anotó un inspector de la Policía Rural de Izalco.

El inspector agregó que la zona donde ocurrieron los hechos no es conocido como punto de asalto, porque no suelen tener ese tipo de denuncias.

James Brown, quien llevaba cinco años casado con la joven salvadoreña de 25 años y con quien residía en el Estado de Michigan, en los Estados Unidos, había venido de visita a El Salvador.

Llegaron en fechas separadas al país: la esposa arribó en diciembre y la víctima el 12 de febrero.

Varios agentes montaron un fuerte operativo en la zona, pero al cierre de esta nota no registraban capturas.

En el sector se moviliza la pandilla 18, quienes podrían estar vinculados al asesinato, apuntaron los oficiales.

El fiscal asignado al caso, quien tampoco quiso identificarse, manifestó que los sujetos portaban armas cortas.

Para encontrar evidencias, la Policía utilizó aparatos detectores de metal en la zona.

Este asesinato sucede a escasas semanas de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos alertara a sus ciudadanos sobre abstenerse de visitar El Salvador, por sus altos niveles de inseguridad.

La advertencia de las autoridades norteamericanas fue girada, a pesar de la tregua acordada por las pandillas, la cual ha permitido una disminución de 14 a 6 en las estadísticas de homicidios diarios; no así en las cifras de asaltos y extorsiones. El ministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés, por su parte, cuestionó tal advertencia.