Masacre fue cometida por problemas familiares

La PNC está tras la pista de al menos cuatro sospechosos. Uno es pariente de las víctimas

Dos parientes de los tres masacrados en Concepción Quezaltepeque llegaron a recoger algunas pertenencias. Cerca de la hamaca hallaron una hacha con manchas de sangre. Ellas la guardaron. Fotos EDH / Jorge Beltrán

Un hombre del que nadie habla bien en el cantón Olosingo, de Concepción Quezaltepeque, se ha convertido en el principal sospechoso de haber matado a una mujer de 83 años, a la hija de esta y a un nieto de la misma anciana.

María Luisa Pocasangre, María Dina Mirita Guevara Pocasangre, de 47, y Kevin Ernesto Guevara, de 15, fueron asesinados el sábado, aproximadamente entre las 11:00 y 11:30 de la noche, en el caserío La China, del referido cantón Olosingo, en el departamento de Chalatenango.

Todos los cuerpos tenían múltiples heridas de bala y de arma blanca, según explicaron fuentes policiales y parientes de las víctimas.

Una hacha con manchas de sangre aún estaba ayer cerca de la hamaca donde mataron a María Luisa, de 83 años.

Según las primeras indagaciones policiales, Mateo N., uno de los principales sospechosos, era yerno de María Dina. Entre ambos, las relaciones eran tensas, debido a que a ella no le gustaba la relación de maridaje que una de sus hijas mantenía con él.

A Mateo es a quien los vecinos describen como una persona intolerante o malvado, pues no hace mucho que salió de la cárcel, luego de haber sido procesado por intentar matar a un joven vecino del mismo caserío La China, quien logró sobrevivir haciéndose el muerto tras recibir cuatro o cinco balazos.

Por este hecho logró conciliar con la víctima, quien dijo a este medio que ese "era un asunto que ya había sido arreglado en los juzgados" a través de una conciliación. No detalló más.

No hace mucho, según vecinos, Mateo también advirtió a un hombre vecino del mismo cantón Olosingo que le machetearía a tres terneros.

A la siguiente mañana, el hombre amenazado halló a los tres semovientes heridos; uno había muerto por la gravedad de las lesiones.

De acuerdo con fuentes policiales, la hija de María Dina había intentado separarse de Mateo; de hecho, se había llevado ya sus escasas pertenencias a la vivienda de su madre.

No hace mucho, apenas la semana pasada, Mateo la llegó a rogar. Ella regresó con él. Varios parientes confirmaron ese hecho a El Diario de Hoy.

Incluso, dijeron que les parecía extraño que Mateo no ha sido visto desde la noche del pasado domingo, cuando hallaron los cuerpos.

"Lo más lógico es que él estuviera aquí, a la par de su mujer, apoyándola por la muerte de su madre, hermano y abuela", indicó un pariente de las víctimas.

Otros hombres, parientes de Mateo, pero que viven en el pueblo de Concepción Quezaltepeque, también han desaparecido. Fuentes policiales aseguran que ya están tras la pista de los cuatro sospechosos, sin embargo, hasta ayer en la tarde no había capturas de presuntos responsables del triple asesinato.

Cuatro asesinatos

El municipio de Concepción Quezaltepeque se ha caracterizado por tener muy bajos índices de homicidios, aunque hace menos de un mes ese municipio fue sacudido por el asesinato de Verónica Lisseth León, de 21 años, a manos de su hermana, Anaís Isabel León de 19, quien admitió haber cometido el homicidio en una disputa por un par de zapatos y una camisa, hecho ocurrido en el cantón El Jocotillo.

Ayer, el remezón emocional fue mucho mayor al saber que habían asesinado a tres personas de condición muy humilde, que vivían en condiciones de pobreza extrema, según se podía observar lo que quedó en su vivienda.

María Dina y Kevin Ernesto vivían en una champa hecha de plástico negro, a la par de una desvencijada casucha donde vivía María Luisa.

Ayer, parientes de las víctimas llegaron a recoger algunas cosas de valor a la casa donde ocurrió la masacre: cuatro gallos, dos gallinas y dos perras, una de las cuales, Laker, también murió a balazos en medio de la masacre.

Las tres víctimas, según familiares, serán sepultadas hoy en el cementerio de Concepción Quezaltepeque.